Pero yo no soy uno de ellos. Yo soy un aficionado rendido y, para mí, por muchas razones, es importante.
La principal: que me voy a divertir. La secundaria: que tengo la sensación de que llegar hasta aquí no ha tenido nada que ver con el azar sino con el trabajo, y eso, para alguien que trabaja gratis en la mayoría de los casos es una remuneración incuantificable.
Por cierto, que el 12 de octubre todos tenemos una cita ineludible. Más detalles, aquí.