Mantener la concentración: este año es un año sabático porque tengo un libro que terminar y tiene que ser un gran libro. Tiene que serlo. Tengo edad para fallos, pero no quiero permitírmelos. A B. le pasa como a mí, que le preguntan: "¿y tu amigo a qué se dedica?" y no sabe qué contestar.

Escritor, siempre escritor. Y, si pudiera, lector. No sería mala opción, leer toda una vida. Odio las librerías, son una fuente inagotable de envidia y rencor. Nunca seré como ellos. O quizás sí. De momento, dos meses después, sigo estancado con el primer volumen de los relatos completos de Cheever.
Fascinado, pero estancado.
Hay que empezar y hay que empezar ya.