
Y, del mismo modo que hay concursos de relatos, hay concursos musicales, comparaciones absurdas del tipo: "¿Quién es mejor, Nena Daconte, La Excepción o La Oreja de Van Gogh?". Sólo que vivimos en un mundo competitivo y de lista de éxitos y marcadores ajustados y todo empresario tiene algo de Capello: lo que quiere son resultados.
Así que los MTV Awards se fueron para los hip-hoperos de Pan Bendito. Creo que hay que darles a las derrotas la importancia justa, igual que a las victorias, pero, si te tiene que ganar alguien, joven Mai, que sean estos chicos, desde luego. Tienen talento y son un encanto.
Aunque, insisto, lo importante -para nosotros- no puede ser el resultado. En eso creo que estamos de acuerdo...