Corregir un relato de 17 páginas es complicado. Más que escribirlo. Siento que, ahora mismo, podría escribir cualquier cosa y en absoluto estoy diciendo que eso sea bueno. Me sentía orgulloso de haber escrito tanto, pero ahora me siento frustrado: el relato se hace demasiado largo, la idea inicial -de hace un año- supera con mucho el desarrollo de la semana pasada...
Paciencia. Es lo único que me hace falta.
Quizás no lo único, pero sí lo que más.
Y Mai reaparece y promete invitaciones a cambio de conocer a Christina Rosenvinge y me pregunto qué tendrá esa chica para que consiga fascinar a tanta gente tan diversa y hasta qué punto ella es consciente de esa capacidad magnética.
Supongo que sí. No me atreví a preguntarle.
Saramago no, Lobo Antunes sí
-
[La Brújula (Opiniones ultramontanas), 1:22]
Buenas noches. Se aproxima el final de estas opiniones ultramontanas y veo
que me he dejado fuera a mi escr...
Hace 15 horas

