No leer es lo que tiene: descubrir, ocho meses después de empezar las primeras hojas y casi ya en la treintena, que mi novela empieza justo donde acaba "Retrato del artista adolescente".
La desintonización, un siglo después. Luego los críticos hablan de influencias. Todo mentira, todo.
Y antes, y después, acordarme terriblemente de FD Simón, desayunando con uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis goles. Como si todos estuviéramos huyendo, ¿no? El problema es que las jaulas no son tan grandes, comentaba Pizarnik, le comentaba también yo a Lara.
Otoño tropical
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Llegué a Río un 21 de marzo, el día en que empezaba el otoño tropical. En
el taxi del aeropuerto de Galeão al hotel de Copacabana la radio hablaba de
"la e...
Hace 5 días

