
Decir que Maradona es algo más que un ciclotímico no es decir mucho. Lo curioso del personaje, lo que le diferencia de otros millonarios autodestructivos como George Best, es su empeño en publicitar su imagen, especialmente cuando está deteriorada.
Con todo, hay que reconocer que, a veces, el tipo parece feliz con sus hazañas. Alguien podrá decir que otras veces parece sumamente infeliz. Sí, también es ciclotímico, eso ya lo habíamos dicho. Como todos, pero a su manera. Enganchado al exceso.