
Lo dicho, como si sólo se hubieran estrenado esas cuatro películas en todo un año. O como si sólo esas cuatro merecieran la pena.
La única excepción a esta pereza audiovisual de los miembros de la Academia de Cine -o como se llame- es "Azuloscurocasinegro" de Dani Sánchez-Arévalo. A Daniel lo conocí en una fiesta de Koldo Serra en San Sebastián, así que me alegro mucho por él, básicamente porque, aunque entre nosotros no tenemos trato alguno, sí tenemos conocidos comunes y una noche de borrachera compartida.
Un gran año para Marta Etura, por cierto.