El socio madridista enfocó en el Ser Superior toda su ira y decidió acabar con todos los residuos de su política megalómana. El nuevo presidente -directivo de la misma junta que adoraba al tal Pérez- decidió recurrir a la demagogia y captar el espíritu del tiempo: se presentó como un trabajador que se limitaría a cumplir órdenes y nunca darlas.
Como resultado, el madridismo no sólo no ha eliminado el problema -el entrenador se ha convertido en un nuevo Ser Superior infalible- sino que además ha perdido su propia capacidad de decisión, pues ¿cómo culpar a un presidente que reconoce que no toma decisiones?
¿Veremos a Pedro Sánchez en la cárcel? Nos lo preguntamos en este artículo
hipotético que se convertirá en la prueba fundamental del proceso que
llevará a Pedro Sánchez a la cárcel
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¿Está P.S. (Pedro Sánchez) cada día más cerca del banquillo de los
acusados? Es pertinente preguntárselo, llegados a este punto. El constante
e interminabl...
Hace 7 horas

