domingo, octubre 25, 2009

El fin de gira de Nena Daconte


Nena Daconte es un grupo inclasificable y esto va más allá del tópico. Es un grupo pop, desde luego, creo que eso no se le escapa a nadie. Comercial. Canciones en apariencia sencillas para todos los grupos. Sin embargo, sus conciertos son muy extraños, conciertos que no están hechos para grandes salas ni tienen el punto fácil del populismo barato y el baile constante.

A Mai y a Kim les gusta demasiado el jazz y el swing para eso. Casi todas sus canciones van por esa línea, con alguna concesión a la exaltación, tipo "Tenía tanto que darte", pero en realidad uno se queda con la sensación de que ese concierto sería muchísimo mejor en una sala pequeña, sonido perfecto, público sentado y emocionado. Realmente es difícil saber por qué este grupo gusta tanto, quiero decir, para mí es muy fácil saber por qué me gusta tanto a mí, pero la unanimidad me sorprende.

Cuando les veo, cuando les recuerdo hace tres años y medio y todo esto empezaba. Cuando conseguimos cruzar palabras, sea en el móvil o sea en las fiestas post-concierto, veo a dos chicos apasionados por la música, por la buena música, salga de donde salga. Ajenos a todo lo de alrededor. Pequeños entre todo lo de alrededor y teniendo muy claro qué es lo que quieren y cómo quieren hacerlo. Sin concesiones. Con suerte, dice Kim, y puede que tenga razón, pero volvamos a otro tópico: la suerte hay que buscarla.

Después de un debut exultante gracias a "En qué estrella estará", probablemente la peor canción de su excelente primer disco, el éxito de "Retales de carnaval" y en concreto de la omnipresente (y magnífica) "Tenía tanto que darte" muestra un trabajo bien hecho, sin angustias y sin prisa. Muestra también a una compositora descomunal, Mai Meneses, capaz de convertir la tristeza y la melancolía en algo soportable e incluso divertido. Todo muy jazz, si se piensa.

Que un grupo triunfe reivindicando a Elvis Costello o los primeros REM, cantando versiones en inglés, es complicado. Perdonen la insistencia. Me descoloca. Me alegra muchísimo porque se lo merecen pero me descoloca. Son capaces de ser número uno de los 40 durante mil semanas y estar entre los favoritos de Mondo Sonoro. Creo que eso lo dice todo. La Chica Portada escuchábamos al fondo, tres cuartos de entrada en "La Riviera", quizás algo más, mientras las niñas se hacían fotos con Mikel Erentxun.

Mikel Erentxun, Coti y Elvis Costello, una combinación esquizofrénica.

Las noticias buenas en torno a Nena Daconte superan con mucho las malas. De hecho, las malas se limitan a mi miedo protector de que la industria los acabe superando, agotando. La industria y sus exigencias enloquecidas. Las buenas tienen que ver con que no estamos ante un producto comercial sino ante dos músicos con unas inquietudes brutales. Dos músicos que no solo hacen música sino que la escuchan con pasión. Y aprenden. Mucho. Cada día más.