Con una conexión Wi-Fi extraña que no sé cómo he pillado desde casa -me dejé el módem Vodafone en casa de mi madre-, con un montón de cajas a mi alrededor y un montón de cajas ya cerradas, libros en las estanterías, DVDs, CDs, el reloj de mi abuela sobre la mesa donde ahora irá la impresora que no sabré conectar.
Una compra rápida y probablemente inútil. Algunas visitas. Un extraño pudor por colocar cosas en sitios donde se pueden ver, porque aquí se puede ver todo. Vivir en mi cuarto antiguo, prácticamente, poco espacio más.
La televisión puesta todo el rato porque me hace compañía. Bajito, no quiero molestar a la vecina de al lado.
Vino el pintor e hizo lo que pudo. No fue demasiado. El calentador parece que funciona. Ahora, definitivamente, empieza algo nuevo. No puedo saber el qué. Si supiera el qué no sería nuevo.
Ah, la primera canción fue "Autocrítica", de Vetusta Morla.
La CEOE rechaza subir el salario mínimo como propone el Gobierno porque
“vas a los bares y están llenos”
-
La patronal se aleja casi definitivamente del acuerdo para subir el salario
mínimo interprofesional (SMI) hasta 1.221 euros brutos en 14 pagas, 37
euros má...
Hace 19 horas

