Mai tiene una manera de enfrentarse al mundo muy parecida a la mía. Por eso nos llevamos bien desde la distancia. Sabemos lo que hacemos bien y nos abruma el reconocimiento. Los dos hablamos con exaltación de la gente con la que nos encontramos y nos fascina el hecho de que pueda haber centenares, miles, decenas de miles dispuestos a leer/escuchar algo nuestro.
La modestia de Mai, sin embargo, es mucho menos razonable. Ha compuesto casi ella sola un disco formidable y una multinacional ha apostado decididamente por su proyecto. En su blog escribe sobre el concierto de Las Ventas, envuelta aún en una especie de sueño eufórico: "¿Estuve a punto de cantar una canción con Dani Martín?"
Perdone, joven, es exactamente al revés: Dani Martín estuvo a punto de cantar una canción con usted.
Otoño tropical
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Llegué a Río un 21 de marzo, el día en que empezaba el otoño tropical. En
el taxi del aeropuerto de Galeão al hotel de Copacabana la radio hablaba de
"la e...
Hace 5 días

