Luego, Ramiro demostró ser un músico sobresaliente. Un buen letrista, pero sobre todo un buen compositor, que sabe rodearse de una excelente banda. Hay músicos que ganan con guitarra y voz y los hay que ganan con banda. Ramiro es de los segundos, al menos en mi opinión. No todos los estilos son iguales.
Me gustó la variedad de sus canciones, el hecho de que no me recordara a nadie -tan difícil hoy en día- y que lo llevara todo con tanto entusiasmo. El final del concierto fue sencillamente memorable. Los dos finales, de hecho.
Conchita pareció intimidada. La Chica Portada cantaba "Perfecta".
Podemos darnos la enhorabuena, tenemos a la vista algo nuevo que merece la pena.