Leo el periódico y subo la Rambla. Toda la Rambla hasta la Plaza de Cataluña y luego hacia arriba, el Paseo de Gracia hasta el Workcenter que queda justo en Gran de Gràcia. Melancolías.
Ayer estuve aquí al lado, justo una calle a la izquierda y luego, al llegar a La Caixa otra vez a la izquierda. L´Astrolabi. Un sitio que podría hacer historia, que ha hecho historia en parte aunque viva en otra ciudad. Mini me reconoce y me saluda y me pregunta si me llegan bien sus correos. A veces, digo. Lalita y David esperan para hacer un reportaje gráfico del evento. Son un encanto.
Cuando llega Dani, nos vamos los cinco a cenar algo, pero sólo hay un sitio cerca y además resulta que los camareros son muy desagradables y la comida está recalentada. Volvemos. Hay unas quince personas, Pablo canta, Dani hace de guitarrista, Lalita coloca la grabadora, David hace fotos y los demás aplaudimos.
El concierto sigue y salen Nelson y Pau, mandolina en mano. Nelson resulta ser la gran revelación de la noche: un tipo excelente y unas canciones de vieja guardia llenas de encanto. Nos emborrachamos juntos. Cantamos. Mezclamos Lichis con Sabina y acabamos otra vez en "Cosas que no se me dan bien". Son las tres de la madrugada. Esta vez no habrá prórroga. Ni penalties.
Dani dijo que no debería volver a los sitios donde he sido feliz. Dijo que Joaquín lo había dicho. Eso sería demasiado cruel, me temo. Aquí, parte del material gráfico.