martes, agosto 31, 2010

La muerte de Laurent Fignon


Laurent Fignon empezó siendo un cromo y pasó a ser una foto para chapas, de esas de ciclistas que se vendían en los quioscos en tiras de diez o de veinte: Perico Delgado, Anselmo Fuerte, José Luis Laguía, Urs Zimmerman, Stephen Roche... Empezó a gustarme de verdad el ciclismo cuando él había dejado de ganar. Seguía siendo una eminencia por su pasado de joven bala perdida ganador de dos Tours a los 24 años, pero cuando yo encendía la tele lo más que le veía era ganar alguna etapa de la Vuelta, eso era todo.

En 1989 tuvo el famoso regreso de la nada, después de una lesión que casi le retira. Ganó el Giro de Italia con una autoridad aplastante, gesto crispado, gafas, melena rubia y cinta de System U al cuello. Luego vino el Tour en el que Delgado se tomó unas vacaciones en Luxemburgo y Lemond tuvo su propio segundo advenimiento. Aquel Tour y el de 1988 fueron de los mejores de la historia: Fignon, Lemond, Delgado, Theunisse y Lejarreta juntos a todos lados, inseparables. Unos segundos en Villard de Lans, otros pocos contrarreloj.

El caso es que Fignon llegó a la última contrarreloj con 50 segundos de ventaja. Era una vuelta por París, su ciudad, de 24 kilómetros. A todo el mundo le parecía un disparate que el estadounidense remontara pero a mí me caía bien. A todos nos caía bien porque Fignon era altivo y escupía a las cámaras. Lemond, no. Lemond sonreía y tenía los ojos claros y cara de niño. Le sacó 58. Fignon lloró y culpó a un furúnculo de su desgracia. El infierno eran los otros. Meses después, Lemond le ganó el Mundial, también, una auténtica calamidad.



Por supuesto, no se repuso. Hay que tener mucha constancia para reponerse de eso y Fignon era más de rabia y de orgullo que de ley y orden. Al año siguiente se retiró y en 1991 empezó la era Induráin, en la que Fignon participó como gregario de Bugno en el Gatorade. Un gregario muy bien pagado pero poco efectivo. Cuando se retiró ejerció el clásico periplo de los ex-ciclistas carismáticos: colaboró con los medios, ayudó en la organización de alguna ronda, se dejó caer por las salidas y llegadas del Tour y escribió un libro sobre los salvajes 80 reconociendo el abuso de drogas para todos los fines.

Por entonces ya sabía que tenía cáncer de páncreas. Es terrible cuando alguien anuncia que tiene cáncer de páncreas porque sabes que por muy famoso que sea, por mucho dinero que tenga, lo más probable es que no se cure. Fignon estaba "muy malito" en el eufemismo de algunos colegas periodistas en el pasado Tour 2010. Estaba muy malito pero estaba, comentando para alguna cadena francesa -en mis tiempos, Antenne 2 se encargaba de la retransmisión pero no sé ni si Antenne 2 sigue existiendo-. Nadie era muy optimista pero quieres creer: es joven, rabioso y seguro que cuenta con los mejores médicos del mundo.

Todos soñamos con desafiar a la muerte. O que alguien se atreva de una vez, al menos.

Fignon lo intentó hasta hoy, 31 de agosto. En cierto modo, es una derrota compartida

lunes, agosto 30, 2010

Entrevista con Dani Mateo para la revista "Freek!"

Hace más o menos cuatro años, ya entrevisté a Dani Mateo dentro del ciclo "El talento y el valor", cuando aún estaba en Paramount. Aprovechando su reciente tirón mediático gracias a "Sé Lo Que Hicisteis...", en junio salió una nueva entrevista con él para la revista "Freek!". Hasta ahora se me había pasado ponerlo. Aquí tienen el enlace y abajo, como siempre, la entrevista copiada y pegada de mala manera...


Apenas llegado a la treintena, este cómico y periodista catalán ya ha conseguido destacar como monologuista, tener su propio programa junto a la mejor hornada del humor español en muchos años gracias a Paramount Comedy, participar en una serie como actor -"La familia Mata"- y encontrar su sitio como mero colaborador en el buque-insignia de La Sexta, "Sé Lo Que Hicisteis". Sólo le queda comentar la Fórmula Uno con Antonio Lobato, pero probablemente él se conformara con cantar un gol de su Barça.


En una entrevista, hace ya casi tres años, me comentaste que sería un sueño llegar a trabajar con Ángel Martín en "SLQH", ¿era para tanto?

Exageré. Ha sido una profunda decepción (risas). No, en serio: estar con Ángel supone aprender mogollón cada día. Es lo mejor. Cuando me ofrecen un proyecto siempre miro con quién voy a trabajar, es lo más importante para luego pedir un precio, como buen catalán. Aquí, además, los guionistas te conocen, saben lo que haces bien, lo que haces mal... Se está muy a gusto.

¿Y qué echas de menos de la época Paramount, con un programa para ti solito?

El cambio no es tanto en la forma de trabajo, porque puedo seguir escribiendo, sino en el rol: en "Noche Sin Tregua" era el presentador y echo de menos ese papel de conductor, porque creo que es lo que mejor hago. Puedo hacer sketches, pero no tengo la facilidad de Miqui Nadal. Lo intento, pero lo que mejor me sale es el rollo Sardá o Buenafuente, estudié periodismo para eso y es como espero acabar.

Ya que hablamos de "NST" ¿Crees que José Coronado podría trabajar con Patricia Conde, Pilar Rubio, Cristina Pedroche, Berta Collado, Paula Prendes... o aquello más que una comedia sería un thriller?

La edad te da madurez. Ahora mismo, José Coronado tendría que tomar mucho yogur para poder con todas. En su momento, aquello hubiera sido una escabechina.

Grabaste recientemente un cortometraje junto a Darío Paso y Elena Ballesteros, ¿has pensado en probar más a menudo como actor?

Si es que soy muy mal actor. Ya se lo dije a los de "La Familia Mata", pero me dijeron "no, si buscamos un capullo" y acepté. Tengo naturalidad delante y detrás de las cámaras, eso es todo; hay gente que me ve impostado en la vida, pero es al revés. En cualquier caso, respeto demasiado a los actores como para plantearme dedicarme a ello.

¿Y los monólogos? ¿Qué has hecho con ellos, sigues "arrastrando el culo" por las salas de fiestas españolas?

Pues sí. Sigo porque me encanta. Tengo una hora para hablar solo y además hablar de mí. ¿Hay algo mejor? Siempre, desde pequeño, he querido hacer reír a la gente. Es mejor que la TV. Estoy ahora con un show llamado "Tiempos modernos", que poco a poco va mutando en otro llamado "Apocalipsis".

¿Y cómo llevas pasar de monólogos con citas de películas de Bergman a imitar a Guiza o al Esmirriao?

El humor tiene que ser mezcla de todo. A mí me gustan hasta Los Morancos. Hacer humor simplón no es fácil, hay que encontrar el resorte. El humorista perfecto es el que hace un chiste sobre Bergman y luego se tira un pedo y la gente se ríe lo mismo.

¿Y cuando nadie pilla el chiste, qué hacemos?

Disfrutar del silencio, porque sé que el chiste lo van a recordar luego en casa. Eso quiere decir que te lo has currado.

Como se ve que doy suerte, y visto desde ahora, ¿qué sueño te gustaría cumplir dentro de tres años?

Me gustaría volver a trabajar en un programa como conductor y rodeado de colaboradores como Ángel Martín, Raúl Cimas, Ernesto Sevilla, Joaquín Reyes, Ricardo Castella... haciendo lo que me apetece, es decir, como en "Noche Sin Tregua". Pero, vamos, con que esté haciendo algo que no me dé vergüenza ya me conformo.

Una calle para Hilario Camacho


Mi buen amigo Pedro Martínez me informa de que hay una petición en marcha para que el ayuntamiento de Madrid le ponga una calle a Hilario Camacho. En Madrid hay mil calles con nombres absurdos, así que me parece una idea que merece al menos algo de repercusión. Pueden consultar el blog http://hilariocamacho.blogspot.com para ver qué pueden hacer al respecto. Desde aquí, les mando mi apoyo a la causa con mis mejores deseos.

domingo, agosto 29, 2010

El método Krzyzewski


No voy a entrar a valorar la derrota de España contra Francia en el Mundial de Baloncesto teniendo en cuenta que el partido no fue peor que contra Serbia el año pasado y se acabó ganando el campeonato. Las comparaciones con el fútbol no son del todo justas, porque insisto en que contra Suiza se jugó muy bien y faltó acierto, mientras que ayer no solo faltó acierto sino que el juego fue un desastre. En cualquier caso, si algo nos han enseñado nuestras selecciones en los últimos años es a tener cierta humildad en las valoraciones.

Me centro en Estados Unidos y especialmente en su entrenador, Mike Krzyzewski -no intenten escribir su apellido sin consultar antes con la Wikipedia-. Coach K lleva desde 2006 al frente del proyecto americano, ayudado por Colangelo y asistentes como Nate McMillan o Mike D´Antoni. La experiencia de 2006, en Osaka, fue un desastre absoluto: con un equipo que ya contaba con los James, Anthony, Boozer, Bosh y compañía, Estados Unidos fue eliminado en semifinales por un equipo que se limitó a hacer pick and roll en todas las jugadas sinque nadie diera una solución para contrarrestarlo. Aquello fue un fracaso táctico de proporciones inmensas.

La cosa mejoró en 2008 aunque nunca sabremos cuánto porque la diferencia de calidad entre aquel verdadero Dream Team y los demás equipos era tan grande que la táctica importaba poco. Al menos había compromiso de grupo, eso sí, y cierto compromiso para pasarse el balón. Además, como no podía ser de otra manera, el equipo se llevó el oro olímpico. Con apuros, sí, pero se lo llevó. Tarea cumplida.

El trabajo de estos cuatro años se empieza a ver de verdad en Turquía con este equipo de grandes jugadores pero no figuras. Excepto Kevin Durant, ninguno de los componentes de la plantilla podría definirse como una estrella de la NBA. Quizá Rajon Rondo y se fue. Sin embargo, el juego es arrollador, especialmente en lo que tiene que ver con el trabajo del entrenador: EEUU sabe atacar zona y defensa individual, sabe buscar al tirador, sabe penetrar y doblar, ataca el rebote pero no lo hace a lo loco, comparte el balón de manera que todos acaben con su ración de tiros y puntos y además con sentido es decir no por una cuestión de ego.

Los roles están bien definidos: Rose, Billups, Durant y Odom son los referentes. Los demás salen desde el banquillo y aportan. Como en cualquier equipo. Nada de quedar bien con unos y otros, si alguien se queja, mala suerte. El dominio de Coach K y el denostado McMillan sobre el grupo es total. Si Westbrook toma una mala decisión, se va al banquillo, como pasaría en Duke. La defensa es espectacular. Por supuesto, se basa en el atleticismo, pero no solo eso. Desde aquellos tiempos de 1992 no había visto a un equipo estadounidense defender de esta manera. Recordemos que en 2006, Grecia les ganó superando los 100 puntos en semifinales y que España les metió casi 110 en la final de los Juegos Olímpicos dos años más tarde.

Este año, no. Este año Estados Unidos llega a las ayudas, defiende el uno contra uno, controla la continuación de la jugada, presiona pero sin desestabilizarse y rebotea con contundencia. ¿Durará esto el resto del campeonato? De nuevo, es imposible saberlo, pero al menos Coach K lo está intentando. Tiene un plan, un método, y a los afiionados nos gusta.

sábado, agosto 28, 2010

Barcelona y Real Madrid: dos equipos extraños en busca de una Liga


No hay duda alguna de que Barcelona y Real Madrid se jugarán otra vez la liga. El asunto es saber a cuántos puntos quedará el tercero esta vez, y viendo la pretemporada del Sevilla y el Valencia, presuntos candidatos, da miedo pensarlo. El Barça intentará ganar su tercera liga consecutiva. Nadie lo ha hecho desde 1994, cuando el "Dream Team" de Cruyff ganó el campeonato por cuarta vez. Van Gaal se quedó en dos, Rijkaard se quedó en dos, el Madrid de Calderón se quedó en dos, ¿romperá la racha el Barcelona de Guardiola?

A su favor, cuenta con un sistema efectivo y completamente interiorizado, de manera que los jugadores tienen una importancia relativa. Por supuesto, no es lo mismo que juegue Xavi que Johnatan Dos Santos, pero incluso Dos Santos puede hacerlo bien simplemente porque sabe qué hacer y eso parece una obviedad pero no está tan extendido en el fútbol actual. Sin ir más lejos, ayer Benítez hizo un par de cambios posicionales en el Inter y el equipo fue un desastre absoluto, de medio campo para arriba nadie sabía qué hacer.

En contra, una plantilla algo corta. El fichaje de Mascherano y la marcha de Ibrahimovic equilibra un poco más el equipo, eso sí. Al Barcelona posiblemente le haga falta un central con experiencia, pero Guardiola cree en Fontàs, Muniesa, Sergi López... y en la reconversión de Abidal o Busquets en momentos puntuales. Lo que no tenía sentido era jugar solo con tres centrales -uno, con 32 años; otro, salido de una lesión de rodilla de año y medio- y además tener un solo medio centro defensivo. Mascherano estará un poco de chico para todo en tareas defensivas: le veremos como pivote, pero también como central y no le descarten de lateral derecho si hay lesiones.

No hay equipo en el mundo que juegue mejor que el Barcelona de Guardiola. No digo ahora, digo en los últimos 25 años. Aun así, el margen en los resultados es corto: las dos ligas se ganaron en el Bernabéu -con solvencia, pero a un partido y en campo contrario-, la Champions pasó por el gol de Iniesta en el descuento e incluso la Copa de 2009 necesitó de un penalti parado por Pinto en Mallorca. A eso súmenle dos prórrogas agónicas contra Shakhtar Donetsk y Estudiantes de la Plata para sumar el famoso sextete. El Barça es un equipo que arrasa y que sufre. Probablemente, eso sea más una ventaja que otra cosa: tiene jugadores curtidos, aunque también con un grado de agotamiento que habrá que evaluar después del desgaste y la euforia posterior al Mundial.

 Del otro lado queda el Real Madrid. Desde que llegó Florentino Pérez, ha fichado a 14 jugadores -Cristiano, Kaká, Benzemá, Granero, Garay, Albiol, Di María, Canales, Pedro León, Khedira, Xabi Alonso, Ricardo Carvalho, Arbeloa y Özil- y dos entrenadores, todo por un precio que oscila entre los 350 y los 400 millones de euros según las fuentes. Florentino Pérez llegó hace justo quince meses. Dieciséis novedades en quince meses parece una mala receta para hacer un equipo y que funcione inmediatamente. Mourinho pide tiempo y parece tener sentido. El problema es que no hay tiempo, claro. En el Madrid nunca hay tiempo y un día te equivocas con un cambio, pierdes en Pamplona y Eduardo Inda está pidiendo tu dimisión.

La plantilla del Madrid, por supuesto, es impresionante. Nadie se gasta 350 millones de euros en jugadores mediocres. Queda la duda de cómo van a jugar y si ese nuevo estilo funcionará tan bien en materia de resultados como el anterior. El Madrid ganó las ligas de 2007 y 2008, superó los 80 puntos en 2009 y llegó a los 96 en 2010. Pese a jugar mucho peor que el Barcelona, ambos años llegó al final con opciones y no por deméritos ajenos desde luego sino por su admirable e impresionante capacidad competitiva. No queda clara la necesidad de fichar a Özil cuando tienes a Canales, Kaká, Van der Vaart e incluso Granero para esa posición. Özil jugó un gran Mundial pero reveló algunas carencias físicas importantes. En los partidos importantes, sencillamente se vino abajo. Ni apareció contra Argentina -aquello fue el paraíso de los Schweinsteiger, Müller, Podolski y compañía- ni se le vio contra España. El problema para el Madrid es que Özil va a tener que enfrentarse precisamente al medio campo de España, es decir, el del Barcelona. Con 21 años para 22, tiene margen de mejora, pero todo lo que avance él probablemente sea lo que se estanque Canales.

Por otro lado, Higuaín y Benzemá como únicos delanteros parece una muestra de temeridad, más viendo la actitud del francés durante los últimos meses.

Queda la cuestión del dinero, que a mí al menos me fascina. El Barcelona admite estar casi arruinado. Eso en un momento de esplendor, donde sus jugadores -sea por sus éxitos de club o de selección- son los más conocidos del mundo, los que más venden del mundo y no por ello los más pagados. Muchos de ellos, al venir de la cantera probablemente tengan unos sueldos relativamente modestos aún y además, obviamente, no ha habido que pagar ningún traspaso por ellos. Después de los excesos Ibrahimovic-chigryenskos del año pasado, Guardiola y Rossell han cerrado caja: Villa llegó por 40 millones, pero nadie duda de que valga eso, Mascherano, 22, y Adriano, 9. En total, 71 millones de gastos. A cambio, el Barcelona se ha deshecho de Touré (25), Chigrinsky (15) e intenta "colocar" a Ibra en el Milan por unos 30-40 millones. Si a eso le sumamos que se ha deshecho de las fichas multimillonarias de Henry, Márquez, el propio Ibra, Hleb y Cáceres, resulta que el Barcelona ha ahorrado dinero este verano.

Por contra, el Madrid, en un bajo momento de popularidad por cuestión de resultados, sin que sus grandes fichajes "vendecamisetas" acaben de explotar -al menos, Kaká y Benzemá, el tema Cristiano queda en el limbo- y con una posición internacional de mercado ahora mismo inferior a la del Barça, sí tiene dinero para fichar. El año pasado fueron más de 250 millones, este año han sido: Mourinho (12), Pedro León (9), Khedira (12), Özil (15), Canales (6), Di María (28) y R. Carvalho (8), es decir, 90 millones más la indemnización a Pellegrini. A cambio, se quita las fichas de Guti y Raúl. Punto. No han traspasado a nadie salvo a un par de canteranos por unos 10 millones.

No sé de dónde sale el dinero. Sé de dónde sale en el Manchester City, que es una empresa con un accionista mayoritario y que decide invertir, pero el Madrid es un club de fútbol que depende de sus socios. De acuerdo, la Junta Directiva avala, y quien dice "Junta Directiva" dice ni más ni menos que Florentino Pérez y Fernández Tapias. No creo que hayan sido dos grandes años para los constructores pero esa sería otra cuestión. El problema podría llegar cuando los socios decidan que no quieren a ese Presidente y ese Presidente decida a su vez retirar los avales y pedir la cuenta. Hay algo tan irracional en el despilfarro de Florentino que uno se pregunta si no es una manera de tomar al club como rehén.

En definitiva, ¿quieren un favorito? Para mí, no lo hay. Ni siquiera puedo decir aquello de "la liga depende del Barcelona". A estos niveles, si el Madrid vuelve a conseguir 96 puntos es muy probable que gane, haga lo que haga el Barça. Eso es lo que está por ver. Sabemos que Guardiola no va a fallar lastimosamente, pero puede que eso igual no sea suficiente. El año pasado estuvo a un punto de no ser suficiente -no cuento el empate en Málaga de la última jornada-. Veamos este.

viernes, agosto 27, 2010

Conocerás al hombre de tus sueños


Este viernes se publica en Notodo.com mi reseña de la nueva película de Woody, hagan clic en el enlace o lean a continuación...

Cada año recibimos el nuevo estreno de Woody Allen con una mezcla de esperanza y miedo. Por un lado, hemos disfrutado tanto con algunas de sus obras maestras que siempre hay una motivación para entrar al cine. Por otro, reconozcámoslo, la mayoría de esas obras maestras quedan ya a muchos años de distancia y muchas de las cosas que viene haciendo últimamente, aunque cumplen el expediente, están muy lejos de la genialidad que el neoyorquino demostró en el pasado. "Conocerás al hombre de tus sueños" viene precedida de un aluvión de críticas negativas desde su estreno en el Festival de Cannes el pasado mes de junio, pero tenemos una buena noticia: no es para tanto. Puede que no sea una película que pase a la historia del cine pero desde luego se puede ver sin problemas y disfrutar y sonreír.

Se trata de una de esas comedias de apariencia amable con personajes algo desquiciados que buscan su lugar en el mundo. En este caso, en Londres. La película sigue en parte el hilo de Si la cosa funciona, es decir, al final la única enseñanza es que, si tú eres feliz con lo que tienes, o eres feliz en la esperanza de que vendrá algo mejor, estupendo. Si te funciona, vale, y no hay que darle más vueltas. Por supuesto, hasta que encuentras eso que funciona -ese hombre o mujer de tus sueños- te vas a dar tortas contra mil muros, pero merecerá la pena. Si crees que merece la pena, claro. Los personajes avanzan y retroceden: los que creen ser felices descubren que no lo son y buscan algo nuevo. Los que se creían miserables y desafortunados acaban alcanzando una especie de paz en la incertidumbre de su destino.

Allen consigue dibujar unos personajes logrados y variados, aunque no exentos de tópicos. Su estructura teatral parece necesitar de esos lugares comunes para que el público no se pierda: el jubilado en crisis que quiere recuperar el tiempo perdido con jóvenes actrices, el escritor en crisis creativa, el exitoso millonario cuya vida privada se descompone y así sucesivamente. Todo ello con Donizetti de fondo. Te habrás dado cuenta ya de que tras la fachada de amabilidad estamos ante una comedia amarga, incluso resignada. Vidas de ensayo y error hasta que crees que das con la clave.

De hecho, Woody no se recrea demasiado en los finales de las historias, probablemente porque no considera nada como acabado. La música volverá a sonar y tendremos que volver a bailar alrededor de las sillas. Por momentos, esa especie de tristeza se traslada incluso al guión, que pasa de un punto a otro de la historia sin mayor explicación, como si en realidad lo importante fuera adónde llegas y tampoco hubiera que dar demasiadas vueltas al cómo. El "cómo", en las películas de Woody Allen, hace tiempo que es un incomodísimo invitado.

Los actores cumplen como cabría esperar cuando estamos ante Anthony Hopkins, Gemma Jones, Josh Brolin, Naomi Watts, un comedido Antonio Banderas y la bellísima Freida Pinto, a la que recordarás por su papel protagonista en "Slumdog Millionaire". Entre proyectos y desilusiones y nuevos proyectos van pasando sus vidas y va pasando la película. No todo son finales felices. No todo, ya te lo hemos dicho, son siquiera finales.

jueves, agosto 26, 2010

Vida de chalet III. No te olvides de recordar


Durante meses la duda fue si la chica más guapa que conocíamos era Irene o era Lury. Tampoco teníamos claro quién era la tercera, pero sabíamos que estaba lejos. Cada una tenía sus partidarios. Una morena y una rubia, hijas del pueblo de Madrid. Ahora que ha pasado el tiempo y he conocido a Karola o, incluso, durante algo así como una hora en el Costello, a Paula Prendes, supongo que el ranking merecería una revisión, pero creo que ya se me ha pasado la hora de esta clase de rankings así que no me pronunciaré.

Lo que hay que hacer para relegar a la Chica Langosta...

El caso es que Irene, como ya deberían saber, anda también por Moralzarzal con su familia, y volvemos a quedar en la Plaza de Toros, fascinados por las patatas fritas deconstruídas que sirven con los refrescos, hasta el punto de que pedimos dos rondas solo por poder tener dos tapas. Sigue siendo guapísima, no sabría ponerle un número. Es normal, tiene 26 años. Lo espantoso de todo esto es que yo tenga 33, pero ellas, que casi siempre aparecieron a los 21, se pueden permitir aún un tiempo de juventud y belleza.

Me estoy dejando el pelo largo, me siento más cómodo. Aún no sé por qué.

Más cosas: el documental de esta mañana ha sido "63 formas de matar a Fidel Castro", un repaso por distintos terroristas entrenados por la CIA y residentes en Miami que intentaron durante décadas matar a Castro y por el camino se llevaron todo lo que pudieron. Luis Posada y Orlando Bosch. Lo bueno de ser un venerable anciano es que a uno le da menos reparos admitir que es un hijo de puta, o que lo ha sido, al menos. "En una guerra todo vale", dice Bosch para referirse al atentado contra el vuelo 455 de Cubana en 1976, desde su residencia estadounidense.

Siempre he tenido cierta simpatía -en el sentido inglés del término- por los anticastristas de Miami, como se puede tener simpatía por cualquier grupo de exiliados que no pueden regresar a su país por cualquier razón, especialmente si esta es política y su vida, o su seguridad, peligra. Tener simpatía por exiliados no quiere decir tener simpatía por terroristas. En este país sabemos suficiente de exiliados por razones políticas como para intentar entender qué se siente, incluso entender el odio y las ganas de venganza. También sabemos cómo manejar la venganza. Excepto los terroristas, de nuevo.

Más política y nostalgia: 24 horas después de acabar con McEwan, devoré "No te olvides de recordar", de Peter Kuber, una de esas maravillosas novelas gráficas estadounidenses que rescata la editorial Astiberri del olvido. Me asombra la falta de pudor de los novelistas gráficos, su facilidad para coger y contar su vida, sin más, con pelos y detalles, nombres y apellidos, día, mes y año. Creí que esas cosas solo las hacía yo. Kuber habla de la adolescencia, las relaciones amor-odio, George W.Bush y de algo que se podría entender como "madurar", es decir, casarse, tener hijos, llevarlos al colegio... Un libro que me mantiene insomne entre la sonrisa y el ataque de pánico. Supongo que es lo que esperaban los que me lo regalaron.

miércoles, agosto 25, 2010

Vida de chalet II. Historias de abuelos


Mi bisabuela nació en 1894. Eso no tendría nada de particular si no hubiera muerto en 1997, es decir, cuando yo ya tenía veinte años y ella rozaba su tercer siglo consecutivo de existencia. No escuchaba demasiado a mi bisabuela, si he de ser sincero. El problema no era mi bisabuela en sí, a la que adoraba y podía pasar tardes enteras jugando a las cartas con ella, sino mi desinterés por el pasado y mucho más por el pasado familiar que a uno siempre le parece el más aburrido posible, especialmente a determinadas edades.

El caso es que, de una manera u otra, mi bisabuela estuvo envuelta en el desastre de 1898 -su familia tenía raíces cubanas, plantaciones y esclavos que se negaban a marcharse porque eran muy felices, nos contaba-, las revueltas de Zapata y Pancho Villa -vivió en México en su juventud-, el glamour de la Corte en tiempos de Alfonso XIII -se casó con un hermano de Dámaso Berenguer, alto comisionado de Marruecos y presidente del Gobierno en 1930-31, justo antes de la proclamación de la II República-, padeció represalias y exilios durante la Guerra Civil, incluida una viudedad y la muerte de al menos uno de sus hijos y luego se fue a Tetuán a vivir, protectorado español, y la cosa se paró.

Cuando murió, a los 103 años, ya no recordaba casi nada de esto, obviamente. Yo tampoco, por mi desinterés. Decidí un tiempo después grabar a los tres abuelos que me quedaban: mi abuela materna -que falleció en 2007- me contó cómo era Madrid durante la Guerra Civil, más para una huérfana de Guardia Civil en tiempos de chekas y paseos; mi abuela paterna -la hija de mi bisabuela- me contaba sus recuerdos fugaces de aquellos tiempos convulsos, casi siempre entre expresiones de pánico porque toda su infancia fue una sucesión de persecuciones y con los años el miedo se va enquistando, eso todos lo sabemos.

Mi abuelo paterno tenía unas historias fantásticas. Era de una familia carlista de un pueblo cercano a Bilbao. Todavía en casa hay una foto maravillosa de su padre y alguno de sus hermanos con barba a lo Zumalacárregui y el atuendo carlista con chapela roja incluida. En la Guerra Civil estuvo con los dos bandos. Le reclutaron los republicanos con 19 años, luego se pasó al enemigo. Yo pensé en cuestiones ideológicas, al fin y al cabo los carlistas, ya por entonces enemigos a muerte del PNV aunque luego el PNV haya acabado integrando su historial guerrillero dentro de la sinopsis nacionalista del País Vasco, lucharon del lado de Franco.

Pues no. En sus propias palabras, "los nacionales pagaban más, por eso nos fuimos todos". A mí me hizo gracia y no me preocupa demasiado el valor histórico de sus palabras. Simplemente, dicen bastante de lo que puede ser una guerra para un chico de 19 años que lo que quiere es ser economista.

Aquellas grabaciones tenían como objeto que no me pasara como con mi bisabuela, es decir, que en algún momento tuviera los testimonios directos de mis familiares y no tuviera que escribir cosas como "creo que mi bisabuela tuvo algo que ver con Pancho Villa pero no sé el qué". En algún momento en el que ellos no estuvieran. Creo que fue una gran idea, porque poco a poco se van marchando. Ley de vida, lo llaman. Mi abuelo falleció el domingo y lo enterramos el lunes. Es curioso porque cada entierro me recuerda al entierro de "El extranjero" de Camus. Referencias estéticas. Ayer estuve intentando acordarme de cómo se llamaba el extranjero de Camus y sólo me salía Antoine Roquetin y estoy casi convencido de que ese era el protagonista de "La Náusea".

En el chalet hay mucho tiempo para literatura e incluso historia. Esta mañana he visto un reportaje algo repetitivo pero interesante sobre Sadam Hussein y el Tercer Reich, el Gran Muftí de Jerusalén y ese largo etcétera. El día da incluso para acabar "Primer amor, últimos ritos", de Ian McEwan, su primer libro publicado, una colección de relatos sórdida y que roza lo soportable dentro de lo grotesco. Un libro maravilloso, lo mejor que he leído de McEwan con diferencia. Como si después, una vez convencido de su talento, hubiera estado demasiado empeñado en pasar a la Historia.

martes, agosto 24, 2010

Spin Doctors -Two princes



A ver, a mí la muchacha me gustaba pero a ella le gustaba otro. Como siempre, había un abismo entre mi confianza en mí mismo y la confianza de los que me rodeaban. Normalmente, cuando los demás dicen "eso lo tienes hecho" yo lo veo como algo imposible y viceversa. Aquí, nadie daba un duro por mí. Era lo que los americanos llaman un "underdog" y el gran favorito lo tenía todo de su lado. Crítica y público. Y a la muchacha en cuestión, claro. Recuerdo pasear tenso y valiente por la Plaza de Bami, rumbo a su casa, a verme con los dos y compararme con Aznar en del primer debate contra Felipe González.

Antes de que Felipe González ganara esas elecciones, claro, si no vaya porquería de comparación.

El caso es que todas las apuestas estaban contra mí y yo me convertí en un perdedor sonriente. No todo el rato, advierto, en otras me convertía en un perdedor lacrimógeno que pasaba los anocheceres junto a la Plaza de Toros de Las Ventas y esperaba que la Chica Langosta saliera de Frutas Eduardito para llorarle un rato. Lo que pasa es que ella era más lista y no salía nunca. A lo que iba, que la cosa tal y como yo la veía estaba entre él y yo. Incluso percibía esa incomodidad en todo Goliath cuando ve a un David tocapelotas enredar por ahí. Miedo al fracaso, lo llamaba yo.

La banda sonora de aquel enamoramiento fue Spin Doctors y su "Two princes". La canción resumía todo lo que ya he contado antes: una chica tiene que elegir entre una opción sensata y una opción disparatada. La gran diferencia es que la chica de la canción sí tenía dudas, la de la realidad, ninguna. Los Spin Doctors eran unos chicos divertidos, con sus barbas y sus pelos largos y sus gorros de patinadores canadienses, que hicieron un primer disco, "Pocketful of kryptonite", completamente dedicado a mí y a mis relaciones sentimentales. Todo un detalle. Aparte de la obviedad de "Two princes", tenían "Little Miss can´t be wrong", que me recordaba a la misma chica y sus ataques de arrogancia -es decir, cuando no me hacía ni caso-, y "Jimmy Olsen´s Blues" que era otra historia de perdedores con ritmo beat.

I don´t think I can handle this, a cloudy day in Metropolis, I think I´m going out of my brain, I´ve got it so bad for little Miss Lois Lane.

En realidad era eso: Jimmy Olsen compitiendo contra Superman. La metáfora era más adecuada que la de los amores sensatos y los amores disparatados. No había nada parecido al amor en esa historia y tal y como habrán imaginado, la muchacha en cuestión se fue con el otro príncipe y yo seguí en la puerta de Frutas Eduardito unos cuantos años más. Luego le dejó a él también, como suele ser habitual, y parafraseando a Sabina diré aquello de "¿Saben qué les digo? Superman y yo nos hicimos amigos el día en que la muchacha nos dejó... por otro idiota".

Intrahistorias aparte, la educación siempre ha sido uno de mis principales activos.

lunes, agosto 23, 2010

Federer, el acabado


En abril de 2010, después de pasar casi un año sin ganar un torneo ni conseguir una victoria ante un top 10 y con un historial recurrente de lesiones y agotamiento, se dio a Rafa Nadal oficialmente como acabado. Su ránking oscilaba entre el número dos y el tres pero los expertos no tenían dudas: el español, tocado física y mentalmente, ya no sería capaz de acercarse al nivel de años pasados y con el tiempo acabaría saliendo incluso de los diez primeros para convertirse en una especie de Juan Carlos Ferrero.

Como todo el mundo sabe, Nadal ganó los tres Masters Series en tierra batida -Montecarlo, Roma y Madrid- por primera vez en la historia y completó la faena adjudicándose casi en paseo militar Roland Garros y Wimbledon. Obviamente, pasó a ser número uno del mundo casi doblando en puntos al segundo.

Así que como Nadal ya no estaba acabado, había que terminar con otro. Esto es, con el segundo. Roger Federer. Después de ganar Roland Garros, Wimbledon y el Open de Australia en poco más de seis meses, el suizo perdió partidos improbables y cayó en cuartos en París y Londres. Para él, un desastre. No se había perdido una semifinal de un Grand Slam desde mayo de 2004. Iba a cumplir 29 años. Acababa de casarse y tener gemelas. Conclusión: Federer estaba acabado, no volvería a ganar un Grand Slam, incluso llegó a caer al número tres del ranking durante dos semanas. ¡Dos semanas en el número tres después de siete años! Se acabó.

Solo que los datos están ahí: por supuesto, la temporada de Nadal es impresionante, pero la de Federer la soñaría cualquiera de los demás jugadores: cinco finales y dos títulos, entre ellos un Grand Slam y un Masters Series. Por favor, yo quiero para mí esa crisis. Federer ha bajado el nivel de juego, eso es normal. Tampoco Xavi juega todos los partidos igual ni Rossi gana siempre el campeonato del mundo e incluso se recuerdan partidos flojos de Pau Gasol. Cosas que pasan. El problema es la obsesión con el resultado. Federer perdía, sí, pero partidos ajustados. Incluso partidos en los que ganaba más puntos que su rival pero no convertía las opciones de break.

El tenis se decide normalmente en pequeños detalles, puntos que caen de un lado o del otro. Cuando estás en racha, cuando eres un gran dominador, te los llevas todos. No es lo normal. Lo normal es que haya Murrays, Nadales, Djokovics, Berdychs, Soderlings, Roddicks, etc. que te pongan las cosas lo suficientemente difícil. Algún día echaremos la vista atrás y nos llevaremos las manos a la cabeza con lo que están haciendo Federer y Nadal. Han ganado 23 de los últimos 26 Grand Slams. Solo Safin (Australia, 2005), Djokovic (Australia, 2008) y Del Potro (Us Open, 2010) han rascado bola en el intervalo.

La manía de sacar conclusiones universales con un par de datos se expande por todo el periodismo deportivo. La realidad no siempre es una tendencia. Un tío que se lesiona la rodilla dos veces no es un tío que no vaya a poder volver a jugar al tenis. Un tío que tiene 29 años y está el dos del mundo no es un tío que no vaya a volver a ganar un Grand Slam en la vida. Ganó uno hace siete meses, no sé qué más evidencia quieren.

sábado, agosto 21, 2010

Guardiola gana su octavo título en dos años


Que yo no esté de acuerdo con determinadas decisiones de Guardiola cuando asume funciones de director deportivo, no quiere decir que no le considere de lejos el mejor entrenador del mundo. Desde luego, sigo pensando que al Barcelona le falta plantilla pero quizá todo se deba a mi mentalidad de PC Fútbol. Supongo que a lo largo del año habrá lesiones, sanciones, cansancio... y cada partido en las tres competiciones va a ser una final. No sé cómo responderán los Romeu, Thiago, Fontás y Dos Santos en esas finales. Tengo dudas, eso es todo.

Ahora bien, si los titulares consiguen mantenerse sanos, es muy difícil que nadie les gane. Ni siquiera que les empate. Guardiola cogió prácticamente este mismo equipo hace dos años después de dos temporadas en blanco, la última de ellas quedando a unos 20 puntos del Real Madrid y en la previa de la Champions. Cierto es que Messi no era entonces una estrella mundial, Iniesta estaba aún en desarrollo y Xavi vivía en el cuestionamiento constante de la prensa barcelonesa, pero los jugadores estaban allí: faltaba la organización y el método. Con Pep en el banquillo el Barcelona no solo gana -ganar, ya lo he dicho mil veces, a estos niveles, puede llegar a ser un accidente- sino que juega maravillosamente bien.

Por ejemplo, hoy, ante el Sevilla, ha dado una nueva exhibición no ya de talento sino de orden. Su rival no ha tirado a puerta. En eso es innegable que la selección española se parece también: el Barça podría ganar un Mundial eliminando 1-0 a todos sus rivales y jugando de maravilla. En cuanto pierden el balón, ya está alguien ahí para recuperarlo. Pillar a los centrales dormidos es casi imposible y las ayudas son constantes. Cuando están los "buenos", claro. Cuando llegan los del filial, la estructura es la misma, a veces los resultados también pero lógicamente la vulnerabilidad es mayor.

La diferencia entre España y el Barcelona,ahora mismo, es Messi. En un partido regular, al trote, aún perdiendo los kilos con los que llegó de más, marcó tres goles, como si nada.

¿Cómo se le puede ganar al Barça? De momento, solo Mourinho lo ha conseguido. Su propuesta fue muy clara: si el Barcelona tiene su fuerza en la recuperación del balón inmediata y la salida en vertical con diagonales de sus extremos... olvidémonos del balón y si lo perdemos que sea en el área contraria. Al Barcelona se le puede ganar aburriendo a las ovejas, es decir, mandando balonazos arriba cada vez que se recuperen y confiando en que alguien la bajará y habrá segunda jugada. Y si no la hay, obligando al rival a construir de cero desde su área y sabiendo que le esperan los once jugadores como muralla.

No es una propuesta demasiado atractiva y en eso es innegable que Guardiola ha ganado otra batalla: solo se le puede ganar asumiendo el papel de villano. Destrozando el fútbol y convirtiéndolo casi en estadística. No creo que a Mourinho le importe asumir ese papel, por otro lado, así que tendremos liga. Después del partido de ida de esta Supercopa, supongo que muchos madridistas se alegrarían y verían un fin de ciclo. No era para tanto. Después de la vuelta, esos mismos madridistas pueden estar llevándose las manos a la cabeza pensando en otro añito de tortura. Tampoco hay que ponerse así: el Barcelona tendrá que rotar y se le verán las costuras, los rivales pondrán más empeño que un Sevilla agotado tras tres partidos en una semana y un cuarto acechando en tres días.

Habrá liga, seguro. Salvo que el Barcelona consiga hacerse con dos buenos centrocampistas en esta semana. O un mediocampista y un central. En ese caso, la igualdad se rompería, desde luego. De momento, queden ahí los ocho títulos del mejor entrenador que yo he visto en mi vida: dos ligas, una Champions, una Copa, dos Supercopas de España, una Supercopa de Europa y un Mundialito de Clubes. En dos años. Ahí queda eso.

viernes, agosto 20, 2010

Chivo Chivato en Costello


En un momento dado desconecto, no sé por qué y empiezo a tararear compulsivamente "uooh oooooh, creo que voy a empezar a romperme". Supongo que Conchita se da cuenta pero no parece importarle. Cruzamos la plaza de Vázquez de Mella y le cuento la gran historia del verano, la de la gente que tiene problemas de verdad. Ella cree que eso no quiere decir que los demás problemas no existan o que no tengamos nuestro derecho a queja, y yo estoy completamente de acuerdo y sigo "uooooh ooooooh, ya no me importa que mire la gente".

A mí me hubiera encantado que aquel invierno -y tú sabes cuál es y tú sabes que "tú" eres tú- hubieras perdido la vergüenza y hubieras gritado algo tan bonito. Sencillamente no fue posible.

Venimos del concierto de Chivo Chivato. Ya saben que mi regla para ir a conciertos últimamente es que el grupo me guste muchísimo o que me caiga muy bien. Reconozco que este fue uno de los segundos casos aunque en realidad, yo solo conocía al cantante, Pepo López. Con Jordi y Dani compartí una barbacoa en la casa de Lichis en Terrassa, pero no sabía que estaban ahí y tampoco vamos a decir ahora que somos amigos del alma.

Con Pepo es otra cosa. No sé si le conocí cuando tocaba con el propio Lichis -"el huracán de Gavá", le llamaba- o en algún concierto de Dani Flaco. El caso es que ha acompañado a los dos y ahora por fin tiene su propio grupo con sus propias composiciones. Llegué ahí con Pablo Ager a tiempo para escuchar a El Sobrino del Diablo -mentira, fuimos unos maleducados y nos dedicamos a hablar con Vicky y Conchita toda la actuación, cómo culparnos, aunque desde luego no me siento orgulloso de esto- y me preparé para el concierto de Pepo con ciertas reservas. Ya digo que nunca había oído nada.

Me parecieron buenísimos. Algo más que buenísimos, la verdad, me cautivaron. No voy a decir aquello de "no hay muchos grupos que me consigan cautivar..." porque es mentira, los hay a patadas, pero también hay muchos que me aburren soberanamente. Chivo Chivato lo hace todo con facilidad: voz y guitarra, más bajo, más batería. La fórmula Nirvana. Canciones con un punto rockero de los 80, diría yo. Buenas letras y una compenetración brutal. La voz de Pepo está fuera de toda duda para los que hayan estado en los conciertos que decía de Lichis o Flaco.

En fin, encantado, de verdad. Mi JB-Cola, cortesía de Ana Gete, buenos amigos y buena música. Por primera vez en bastante tiempo mi vida se acercó a lo que era y eso es una buena señal.

Después, un poco de postconcierto. Muy poco. En eso sí que vamos a variar y con gusto. Alejo Stivel se pasó un rato pero desapareció, Pablo se fue en seguida, Conchita, Julián Kanevski y Vicky se fueron y ahí aproveché para irme yo. Me gusta el Costello, ¿saben? Es un poco como el Búho Real, me hace sentir en casa. Me gusta más cuando conozco a la camarera y el local está medio vacío, algo más íntimo. El Costello será siempre el lugar donde empezaba la primera novela que escribí y el lugar donde di mis primeros recitales a la tardía edad de 33 años.

Que se dice pronto.

jueves, agosto 19, 2010

Parker Lewis Nunca Pierde


Parker Lewis podía parecer ochentero: camisas de colores, hombreras y flequillo-tupé con laca. Sin embargo, era la imagen perfecta de la decadencia de esa estética, del final de una época. Si Parker Lewis y sus colegas eran unos inadaptados, si aquel instituto era una colección de frikis era en parte por su empeño en vivir en otro tiempo, un tiempo más feliz. Los nuevos ya llevaban camisas de leñador y pantalones gastados.

La serie llegó aquí a principios de los noventa a Telemadrid, recipiente de algunas de las mejores series extranjeras de aquella época antes de convertirse en el coto privado de Curris Valenzuelas e Isabeles San Sebastián. Por supuesto, nos fascinó. Todo aquel ingenio y toda aquella locura adolescente, nosotros, chicos del Ramiro de Maeztu, aún inadaptados, primero de BUP. Nada que ver con "Salvados por la campana", California, chicos guapos y chicas que acabarían desnudas haciendo de showgirls en películas del tres al cuarto. Empiezas haciendo de Screech y acabas de productor y actor porno, es el camino natural. Lean más a Bret Easton Ellis.

Parker Lewis era un buen chico, consciente de que vivía en un mundo problemático que no iba a ir a mejor. Por eso tenía que ser más listo. No para ligar ni para fardar -que también-, había en Lewis un punto de superviviente, de tipo entre tribus, de francotirador. Algo entre Zach Morris y Columbine. Recuerdo una escena maravillosa en la que los pringados se quedaban fuera del baile de promoción -o lo que fuera-, sentados en un banco, mirando la gente que entraba y salía. Cuando abrían la puerta, la música se escapaba y los listos -"nerds", se diría ahora- buscaban título y artista. "Achy breaky heart", Billy Ray Cyrus. Lo intentaban. Con todas sus fuerzas. Se habían aprendido de memoria todas las canciones que no bailarían jamás.

Su esfuerzo era entrañable. Los chicos que no sabemos bailar, nos sabemos todas las canciones, sus títulos y sus letras. Si no, las inventamos.

Miley ni siquiera había nacido.

miércoles, agosto 18, 2010

Festival de Tarazona II. Jugando al guiñote


Comemos casi todos juntos, como debe ser, y de esto quizá podrían aprender otros festivales: los jurados, los invitados de corto, los invitados de largo y la organización casi al completo. Vamos llegando en oleadas y pidiendo nuestros bistecs, ensaladas y bollos para mojar en el café. Después, no sabemos si dormir una siesta o jugar a las cartas. Sorprendentemente, elegimos lo segundo y entre Miki y Juan nos explican cómo funciona lo del guiñote. Pronto descubrimos que es una variante del tute, sin más. Bruno pone cara de desesperación -no puedo evitar adjuntarla, miren abajo- y Leticia, después de atreverse con una primera baza, nos pide que por favor dejemos el tema.

Y lo dejamos, claro.



Los chicos de la organización -Eva, Raúl, Juanjo y Bruno- suben y bajan de un hotel a otro y de Tudela a Tarazona recogiendo y dejando gente. Se han ido ya David y Ana, pronto se irán Leticia y Marcel. A nosotros nos queda la segunda sesión de cortos en vídeo. Yo voy en representación de "Camas", de Manuela Moreno. En Medina me tocó representar "Marina", de Álex Montoya, y acabó ganando.¡Imagínense que vuelve a pasar! Eso me convertiría en el Pulpo Paul del cortometraje español y todos los productores se pelearían por que yo presentara sus cortos. Es más, los jurados desaparecerían. No, mejor ni pensarlo...

Es un pase irregular. Algunas cosas muy buenas -no daré nombres- y otras francamente muy malas e incluso aburridas, que es lo peor -tampoco daré nombres, obvio-. La gente, sin embargo, está encantada. Otra vez un lleno bastante aceptable en Tarazona pese a no haber cortos locales ni figuras de relumbrón, sólo David Muñoz -director de "Barcelona-Venecia", corto que yo mismo seleccioné para Almería el año pasado- y yo sorteando preguntas genéricas sobre festivales y guiones. Encomiable.

Después el jurado delibera y yo me voy al hotel a ver a la selección de baloncesto, comer otro bistec y dormir pronto. En la habitación de al lado unas francesas ríen y charlan a las doce y pico de la noche. Yo, como buen abuelo gruñón, doy tres golpes en la pared y se callan. Creo que es la primera vez que lo hago en la vida. Fue una liberación.

A la mañana siguiente, llegan los desayunos y las despedidas. El palmarés, también, pero eso se lo dejo a los que mandan. Miki nos lleva a David y a mí a Zaragoza -no nos ha dado premio, de acuerdo, pero al menos paga el peaje- y todo se acaba en un ambiente de campamento moderno, es decir, campamento con email y Facebook. Los meses de agosto de los treintañeros.

martes, agosto 17, 2010

Festival de Tarazona I. Leticia Dolera, actriz fetiche


La clave de mi éxito es Leticia Dolera, aunque por supuesto ella no lo sepa y nunca hayamos trabajado juntos. Fuera de Madrid, he estado con "Do not disturb" en dos festivales: Medina del Campo y Tarazona. En los dos, he llegado el día que justo llegaba ella, para otra cosa. Tendría que ir a más sitios, a ver si me llamaban a mí también. De hecho, sospecho que ella va a más sitios y que el problema es mío, pero bueno...  En fin, llegada a Tudela de Navarra apenas dos horas después de salir de Madrid. Juanjo, el coordinador del festival, me recoge y esperamos el tren de Leticia y la gente de "Cuatro estaciones", la TV Movie que van a pasar esta noche en el teatro.

Se me hace muy raro lo de estar aquí compitiendo. Se me hace raro estar en cualquier lado compitiendo pero más en un festival de cortometrajes, algo que uno lleva toda la vida viendo desde fuera. Al final resulta que todos nos conocemos, o casi, aunque la actividad de invitados esté un poco bajo mínimos: de la sección de vídeo solo hemos venido Caye y yo, que me quedaré un día más para presentar también el de Manuela Moreno, justo el día que viene David Muñoz. Un total de tres invitados para una sección de 20 cortometrajes no es para tirar cohetes.

Juan Anillo nos presenta. Afortunadamente, el teatro está bastante lleno, unas 100 personas, porque en la sesión del lunes hay un corto hecho por el Taller de Realización del año pasado, es decir, un corto hecho por gente del pueblo y como es lógico quieren verlo. Una chica preciosa que quiere ser actriz pide con una enorme sonrisa que les voten. Yo estoy a punto de reconocer micrófono en mano que yo también la votaría pero entonces caigo en que a lo mejor alguien me parte la cara por listillo y me corto un pelo. Sonrío y pido que al menos aplaudan, porque soy el único que no conoce a nadie.

Los cortos pasan y la gente se ríe con "Do not disturb". Se ríe bastante porque viendo el nivel medio -con todos los respetos- la verdad es que el corto es bueno y se nota que está currado, aunque la imagen del proyector sea demasiado oscuro y el sonido se pierda un poco en aquel teatro enorme.

Paco Martínez Soria nos vigila desde infinitos carteles.

El momento caliente del día es por la noche, ya lo he dicho. El pase de "Cuatro estaciones". Junto a Leticia Dolera han venido Marcel Barrena, el director, David Verdaguer, el coprotagonista, y Ana Morgade, que causa un gran impacto en el pueblo y me hace a mí quedar como tonto porque no sé quién es. A veces está muy bien no saber quién es la gente porque así te enteras de cómo es la gente, no sé si me entienden. La película es amable y divertida. Un humor blanco con momentos absurdos muy logrados. Buenos diálogos, buenos actores. Sin embargo, se quedará aquí: los derechos los tienen TV3 y Canal Nou y ya la han echado y no piensan distribuirla así que...

Después del pase hay copeo. Es curioso, porque si alguien me hubiera preguntado a las 9 de la noche si iba a haber copeo hubiera dicho que no. No conocía a nadie, insisto. De repente, es lo que tienen estos festivales, a la 1 conoces a todo el mundo y hablas con Leticia de Lady Gaga, con Raúl de Pablo Araguës, con Micky y Jose Ángel, de distribuciones y escuelas de cine, con Marcel de Mendieta y Romario, y con Ana y David... del APM, porque resulta que David -ya me sonaba a mí de algo- fue el mítico Bigote de los inicios del programa. Bruno aparece y nos lleva al Pub Trasgo, donde está el llamado "tío más pesado del pueblo" que hace honor a su condición y no daré más detalles porque Internet está en todas partes.

Hoy, segundo pase de cortos en vídeo y una peli de Paco Martínez Soria que creo que esquivaré. Salvo que esté en un error y la peli que pasen sea "Spanish Movie". En ese caso, y si se dan las condiciones necesarias, igual cojo y la veo.

lunes, agosto 16, 2010

Los mercenarios (The expendables)


Dejemos a un lado la incapacidad del guionista para elaborar tres frases seguidas coherentes para un mismo personaje y el desinterés absoluto en que ninguna subtrama cuadre. "Los mercenarios" es una sucesión de miradas retadoras, "punch lines" ingeniosas, tiroteos y peleas eternas de artes marciales. ¿Me disgusta eso? ¡Al contrario! Eso es exactamente lo que buscaba ver un domingo de agosto por la noche y eso es lo que nos da Stallone en su película.

Es cierto que un poco de sentido común no estaría mal o al menos no desmerecería a la película, también hay algo de publicidad engañosa, porque Schwarzenegger sale un minuto y medio, Willis llega a los dos minutos y no sé si Rourke alcanzará los cinco, siempre con su sonrisa cínica y su farfulleo que estuvieron a punto de darle un Óscar. Otro de los reclamos para el público estadounidense, el ex-luchador de Wrestling, Steve Austin, aparece bastante, pero solo tiene una línea en toda la película "Voy a matar a este tío".

La película es frenética y un sinsentido constante. Uno puede pasar por una escena de masacre de malos con cuatro coches estrellándose, cincuenta tíos muriendo por una granada, dos peleas a puñetazos, cuatro exhibiciones ninja, cinco morterazos salvajes, una persecución en avión... y en realidad no enterarse de nada. Te sientas ahí, te pones a mirar y flipas, ya está. Luego lo piensas y dices "¿exactamente, por qué se está matando esta gente?" y tampoco le ves explicación, pero bueno. El montaje no ayuda: hay veces que, honestamente, no sabes quién está matando a quién.

Tiene el atractivo del mundo americano sin leyes pero con reglas, es decir, tienes un grupo de mercenarios con el que matas a miles de personas en el mundo y la CIA no solo no te persigue sino que te contrata. Hay un gusto por la muerte alarmante en la película, a diferencia de aquellos capítulos light de "El equipo A" de los 80, aquí todo el mundo tiene que morir, es casi una obligación. Sin embargo, como le toques la cara a mi chica, como se te ocurra ponerle la mano encima, ahí la has cagado, tío. Tú y tus ocho amigos, por supuesto. Seré un asesino, pero tengo corazón.

En fin, esto es lo que hay. Esto es lo que se esperaba que hubiera, ningún escándalo. Yo, incluso, la recomendaría, porque luego te la bajas de Internet y no es lo mismo. Especialmente, la versión original por aquello de que se supone que está rodada en una isla de habla hispana -en realidad es Brasil- y el español que hablan los nativos es realmente divertidísimo. Tampoco es que hablen mucho, ya saben, recuerden el primer párrafo. Pasas un buen rato, eso no es tan fácil. Vayan con algún amigo para comentar, se les hará más llevadero.

domingo, agosto 15, 2010

El Barcelona se enamora de sí mismo


En la famosa temporada del triplete, la plantilla del Barcelona mostró algunas carencias evidentes, sobre todo en la zaga. Sin ir más lejos, en la final de Roma contra el Manchester United, Puyol tuvo que jugar de lateral derecho, Touré de central y Keita estuvo a punto de situarse como lateral izquierdo. Al final no se vio capacitado y Guardiola optó por un Sylvinho ya condenado por entonces al ostracismo y que cumplió con creces.

Yo no sé si aquel equipo necesitaba fichajes, probablemente sí. Lo que parece claro es que no necesitaba ventas, o no tantas. La plantilla ya estaba justa entonces y en estos dos veranos han salido Sylvinho, Márquez, Touré, Hleb, Gudjohnssen, Henry, Cáceres y Eto´o. A cambio, por fin han fichado a un lateral suplente -Adriano-, dos delanteros centros -Villa e Ibrahimovic, aunque presumiblemente Rosell intenta deshacerse de este último- y a otro lateral, Maxwell, que cumple tan bien como Sylvinho.

Chigrinsky vino, vio y se fue.

Comparado con aquel equipo, que ya andaba justo, el Barcelona solo tiene cuatro jugadores nuevos -insisto, pronto pueden ser tres- y ha echado a ocho. Eso es lo que yo llamo jugar con fuego. Por supuesto, Guardiola tiene muy claro que en su Barça no puede jugar cualquiera: la clave del éxito del equipo está en el compromiso, el sacrificio físico en la presión y la convicción absoluta en una idea de fútbol. Eso facilita la aparición de jugadores de la cantera: cumplen un sueño, se dejan la piel, saben a qué juegan sus compañeros y reciben el cariño constante de su entrenador.

Ahora bien, lo que estamos viendo este verano -lo que vimos ayer en Sevilla, sin ir más lejos- borda el ensimismamiento. Parece que se esté instalando en Barcelona la idea de que cualquier jugador de cualquier categoría solo por el hecho de vestir la camiseta del Barça ya está preparado para rendir al más alto nivel en Primera División y en Europa. Eso, lógicamente, es un delirio. Luego vienen Luis Fabiano y Kanouté y te ponen en tu sitio.

Por supuesto, el partido de ida de la Supercopa no es relevante en muchos aspectos: de un lado estaba un equipo rodado, preparado para la Champions y con casi todos sus titulares y del otro estaba el Barça B con algunos retoques. El problema es que ese Barça B con retoques es todo lo que tiene ahora mismo Guardiola en el banquillo. Ya hice en su momento el análisis de la plantilla, así que no seré repetitivo, pero las carencias defensivas son muy evidentes: no puedes jugar los 50 partidos del año, sabiendo que, con el Madrid enfrente, es muy probable que tengas que volver a irte a los 95 puntos, con un banquillo tan endeble: el Barcelona tiene grandes proyectos de centrales pero ninguna realidad, tiene buenos centrocampistas como Romeu, Thiago, Dos Santos o Sergi Roberto, pero no les vendrá nada mal foguearse en Segunda División con el filial.

No hay por qué triunfar inmediatamente y con 19 años. Sin ir más lejos, Pedrito triunfó en su segunda temporada y con 23. Mientras tanto, se formó y esperó su oportunidad.

Guardiola y el Barça tienen motivos para sentirse guapos y orgullosos: han sido durante dos años el equipo que mejor ha jugado del planeta. En algunos partidos, ha hecho un fútbol a la altura o por encima de los mejores de la historia. Eso no debería traducirse en autocomplacencia. Ni siquiera hace falta gastarse una millonada en tres refuerzos clave -un central, un organizador defensivo y un mediocampista con oficio-. Pueden ser suplentes al estilo Adriano. Aunque el aficionado barcelonista no lo crea, hay suplentes con experiencia y oficio que son mejores y más útiles que jugadores del Juvenil.

Veo en todo esto una exageración y no me gusta. Otra cosa serán los resultados. Yo, de resultados, no entiendo, ya saben.

sábado, agosto 14, 2010

Vida de chalet

Obviamente, he estado de vacaciones, un poco alejado de todo. 45 kilómetros alejado, exactamente, con intervalos. ¿Qué se hace en el chalet? Lo menos posible. Se lee a Martin Amis y a Ian McEwan, se mira la pista de tenis con melancolía, se deja el móvil en silencio. En las mejores tardes, reaparece Irene Uceda y nos vamos a tomar algo a la Plaza de Toros de Moralzarzal, convertida en una especie de centro comercial redondo.

Hablamos de cuando éramos jóvenes y todo eso. En un momento dado, pensé lo siguiente: "Cuando me cure, lo primero que haré será ir a Nueva York y lo segundo será celebrar que hemos ganado el Mundial". Ahora pienso que lo primero que haré cuando me cure -y mi fisioterapeuta dice que no queda tanto- será tomarme unas vacaciones, en general.

Mientras tanto, excursiones a Madrid para ver a los chicos y ver a Lichis en Costello, desde las escaleras de arriba, todo absolutamente reventado. Tardes sueltas de Olavide y noches en bares extraños con gente francamente extraña. Borrachos estivales. Aparte de todo esto, corregir la novela. Corregir una novela no es algo realmente duro. Pequeñas cuestiones de estilo y de contenido y un montón de dudas que al final no se solucionan porque no hay manera de solucionarlas.

Un libro bien escrito, con muchísimos momentos memorables y una apabullante falta de organización, como casi todo lo que hago. Mucho talento sin encauzar.

Lo jodido de corregir tu libro es saber todo lo que viene detrás, porque sí, el libro es mejorable pero es bueno; incluso yo sé que es bueno, pero tienes la sensación de que igual eso no sirve para nada. Que vas a tener que vender la mercancía en doscientos mercados con sonrisas y buenas palabras para ver si tienes suerte y en algún lado lo compran. Que es posible, incluso, que todo este esfuerzo resulte completamente baldío: el año y medio de escritura, los meses de correcciones y los futuros meses de mercadeo. En serio, da pánico.

Pero en eso consiste la vida en el chalet, en vencer el pánico. Por la noche vemos "Brüno" o "After" y a veces nos reímos y a veces no. Esta noche bajo a la Verbena de la Paloma y el lunes me voy al Festival de Cortometrajes de Humor de Tarazona, donde han seleccionado el corto. Y luego dejar agonizar el verano aquí, entre salamanquesas -sorprendentemente, se dice así, y no "salmantinas" ni "charras"- y partidos de la Premier.

viernes, agosto 13, 2010

Pavement-Fight this generation



¿Y qué hay más atractivo que combatir a toda una generación? Cualquier generación. Nuestra generación por no ser como nosotros, la generación de nuestros padres por no ser como nos gustarían, la generación siguiente, por llamarla de alguna manera, la de los bakaladeros y las chonis inminentes y sus drogas de diseño. Nuestra generación éramos nosotros, fuéramos quienes fuéramos. Yo hablaba pedantemente de "la generación del 77", tenía una fe ciega en nuestro talento. Podría admitir a gente del 76 o incluso del 78, 79, pero 1980 era por entonces una fecha imposible, una fecha de niños y niñas recién salidos del colegio.

La generación del 77. Valiente tontería. Cuando sales del instituto, el triunfo se da por hecho. Ni siquiera te planteas mucho en qué consiste eso del "triunfo", simplemente todo ha salido rodado, curso tras curso, todo el mundo está contento contigo y todo, absolutamente todo, seguirá así. Nada podrá pararnos. La generación del 77 -y la del 76- como habrán supuesto algunos escuchaba a Pavement. Tampoco en eso nos poníamos de acuerdo, porque a algunos les gustaban los dos primeros discos y algo menos el tercero y yo no soportaba ni Slanted ni Crooked pero flipaba con Wowee Zowee. "Flipaba" es quedarse corto. Creo que ya he comentado antes que la única canción que soy capaz de aporrear a la guitarra es "Rattled by the rush". El principio, al menos.

En fin, más cosas: viajamos de Madrid a Malpica de Bergantiños un verano. Eran los tiempos en los que en Malpica no había festivales de música indie y nosotros íbamos con nuestro CD Player y nuestras literas. Por alguna circunstancia, el único CD que se leía sin baches era el de Pavement. Lo consideramos una señal. "Grounded" era inquietante, "Father to a sister in thought" era una preciosidad semirromántica y "Flux=Rad" tenía una potencia medio grunge, medio punk, algo parecido al "Pretty on the inside" de Hole aunque sin llegar a tanto, claro.

Mi hermano tenía un grupo y la tocaban en directo. Sospecho que eso fue antes de "She´s so hot, she can´t wait no more" pero reconozco que yo iba a los conciertos de mi hermano por las chicas y supongo que esto no le dolerá porque ya lo intuiría entonces.

Pero la canción definitoria era la siguiente, un comienzo algo porrero, tendido, divergente y un ritmo sostenido que iba llevando al mensaje: "Your life is about to come, away from the mirror, in a rainshed generation... Fight this generation, fight this generation". Un mantra obsesivo, casi de secta, de esquizofrénico que oye voces en su cabeza que le piden que queme casas e iglesias. Sospecho que la secta es el lugar natural de todo adolescente. Nosotros se lo gritábamos a la cara pero no sabíamos a la cara de quién.

P.D. El vídeo elegido no es en el que mejor se oye la canción, pero responde a nuestra idea de lo que era un concierto de un grupo semi-grunge en 1994 y me pareció interesante, para puristas, mejor cliqueen aquí.

lunes, agosto 09, 2010

sábado, agosto 07, 2010

Los fichajes de Barcelona y Real Madrid

Aunque parezca mentira, se acerca el comienzo de la Liga -tres semanas, tres- y aún hay cierto revuelo alrededor de los dos grandes dominadores de los últimos años: Barcelona y Real Madrid. A pesar de los fichajes -pocos- las plantillas aún parecen incompletas, especialmente la del Barça, y a ninguno le convendría dormirse en los laureles. Todo apunta a otra liga muy por encima de los 90 puntos y eso implica una exigencia brutal, que habrá que compatibilizarse con los esfuerzos de la Champions y la Copa del Rey, si procede, que nunca se sabe. Hagamos un análisis equipo por equipo, empezando por el subcampeón.


REAL MADRID

Altas: Canales, Khedira, Pedro León, Di María

Bajas: Raúl, Guti, Metzelder

En términos de plantilla, el Madrid vuelve a partir con ventaja, aunque solo sea por lo que fichó el año pasado. Esta temporada la inversión apenas supera los 55 millones (más los 15 del affaire Mou-Pellegrini), pero casi todos los puestos parecen bien cubiertos excepto los de defensa. Hagamos un repaso, suponiendo que Mourinho vaya a jugar 4-2-3-1, que aún no lo sabemos.

1 Portero.- Casillas y Dudek. Creo que todos los madridistas se quedarían más tranquilos con un suplente de garantías que no fuera el checo. También resulta complicado de entender que no haya salido nadie de la cantera en estos cuatro años capaz de sacar de ahí al ex del Liverpool, que ronda ya los 40. Pero el dinero hay que gastarlo donde hace falta y pagar una pasta por un suplente que en principio jugará diez partidos al año como muchísimo resulta absurdo.

4 Defensas.- Sergio Ramos, Arbeloa, Marcelo, Drenthe, Pepe, Albiol, Garay. La venta de Marcos Alonso en un equipo sin laterales resultó una sorpresa absoluta. Puede que Alonso no sirviera ni para suplente de Marcelo, pero que ni siquiera le hayan dado la posibilidad de empezar la pretemporada y ver si sirve o no me deja un poco perplejo. Obviamente, aquí habrá fichajes. El Madrid tiene tres centrales para dos puestos y uno sale de una lesión de rodilla -Pepe-. Por supuesto, Ramos es un comodín que se puede colocar en esa zona, pero en ese caso, el Madrid se queda con solo un lateral derecho, Arbeloa, y un lateral izquierdo, Marcelo. A Drenthe, mejor ni le cuento. Sería demasiado peligroso. Supongo que las opciones que se barajan son más o menos las que se concretarán: o un lateral derecho como Maicon, que permita a Ramos jugar de central, o un central más que coloque a Ramos en la banda. Yo me inclinaría por la opción Maicon, desde luego. Fichar un central Y un lateral me parece que está fuera de mercado ahora mismo.

2 Organizadores.- Xabi Alonso, Khedira, Lass Diarra, M. Diarra, Gago. Uno de estos cinco se va a ir y supongo que será M. Diarra, que, para mí, es el mejor de los dos Diarra, pero para la mayoría de la prensa deportiva madrileña no lo es. Ninguno es que me vuelva loco, pero bueno. Tener cinco buenos jugadores para dos puestos, teniendo en cuenta que no veo a ninguno jugando de central ni por la banda ni de enganche, me parece un desperdicio. Habrá traspaso.

3 Medias Puntas.- Cristiano Ronaldo, Kaká, Di María, Canales, Van der Vaart, Granero, Pedro León. Es cierto que la baja de Kaká afecta, pero es que el Madrid anda sobrado de jugadores en esta posición. Incluso sin el brasileño, hay dos futbolistas de calidad por puesto. Enganches puros como Granero, Canales o Van der Vaart, tíos de banda como Pedro León o Di María y un todoterreno como Cristiano Ronaldo. Recargar la zona supondría la marcha de alguien, supuestamente Van der Vaart. Tampoco lo encuentro necesario, especialmente si la incorporación es Özil, un excelente jugador al que aún hay que ver bajo presión

1 Delantero.- Benzemá, Higuaín.- Solo dos delanteros centros para una plantilla tan grande se me antojan pocos. Sobre todo, teniendo en cuenta que ninguno es delantero centro sino más bien medias puntas goleadores, especialmente Higuaín. Benzema, después de lo del año pasado y sus problemas con la justicia, es una incógnita. Me da que Mourinho querrá aquí una referencia fiable, al estilo Diego Milito. Creo que habrá fichaje.

En resumen, los movimientos de mercado del Madrid deberían ser:

Posibles fichajes: Un lateral derecho o un central, un media punta si se vende a Van der Vaart y un delantero centro más bien caro y fiable

Posibles ventas: Un organizador (M.Diarra), Drenthe, Van der Vaart si aparece alguien en el mercado apetecible.

FC BARCELONA


ALTAS: Adriano, Villa


BAJAS: Chigrynski, Touré Yayá, Márquez, Henry

El campeón es un ejemplo de constancia y fiabilidad en el estilo y el sistema de juego, casi juegue quien juegue. Sin embargo, es una incógnita precisamente en lo que concierne a quién va a jugar. Parece que cada año la plantilla es un poco más corta y eso no puede ser bueno en ningún caso. Si es verdad que hay una crisis económica increíble, alguien podría dedicarse a buscar un patrocinador para la camiseta en vez de pagarle a UNICEF por que ponga su nombre y su logo. El caso es que se ganó el triplete con una plantilla muy justa, esa plantilla se redujo al año siguiente y este año las bajas, de momento, vuelven a superar a las altas. No incluyo a Cáceres ni a Hleb en la plantilla porque Guardiola ni les convoca en pretemporada, así que sería absurdo. El sistema de juego, suponemos, volverá a ser 4-3-3


1 Portero: Victor Valdés, Pinto.-Algo parecido a lo del Madrid. Probablemente, haya porteros suplentes mejores que Pinto, y no sé si Jorquera está cedido o ya fue traspasado. Pero el dinero hay que ponerlo en otro lado y Valdés lleva tres Zamoras, los dos últimos consecutivos.

4 Defensas: Dani Alves, Puyol, Piqué, Milito, Abidal, Maxwell, Adriano. Primeros problemas: se han ido dos centrales y no ha venido ninguno. Eso deja la nómina en tres y uno de ellos con un historial de lesiones en la rodilla preocupante. Se supone que Abidal jugará de central en algún momento, dejando la banda izquierda a Maxwell o a Adriano, pero no parece suficiente. Tampoco sé si son suficientes las incorporaciones del filial. En la selección sub-19 la defensa era casi entera del Barcelona y fue el punto flojo con diferencia del equipo. Está por ver lo que hacen Fontàs y Muniesa en la Sub-21. Si no hay fichajes, ellos dos serían los encargados de suplir a Márquez y Chigrinsky. Yo me quedaría más tranquilo con un fichaje y que subiera solo uno de los dos, dejando al otro en el filial, a Abidal en la banda y a Adriano listo para ayudar más arriba. Parece que esta opción ni se contempla.

3 Centrocampistas: Busquets, Xavi, Iniesta, Keita, Dos Santos, Víctor Sánchez. El empeño en fichar a Cesc ha eclipsado el hecho de que el Barcelona no necesita a Cesc sino a un recambio para Touré. Vender al marfileño por casi 30 millones de euros es una gran operación, pero hace falta que venga alguien y con urgencia. Busquets es un excelente organizador, campeón del mundo y muy joven, pero puede tener un tercer año malo. Estas cosas pasan. De repente, una temporada se te cruza, prácticamente todos los jugadores pasan por eso y en este caso el problema es que no hay nadie que le pueda suplir. La opción Keita no me convence, la opción Dos Santos, menos. Oriol Romeu aún debería foguearse en Segunda, aunque tenga una pinta estupenda y Thiago es un jugador más estilo Xavi, que empezará a tener minutos, pero poco a poco. Víctor no tiene su continuidad asegurada, es más, lo normal es que se vuelva a ir cedido o traspasado. Si el Barça ficha a un central y libera a Adriano de la parte de atrás, junto a los canteranos, es posible que pueda centrarse solamente en el fichaje de ese jugador fuerte, estilo Desailly, Vieira, etc. que haga cosas que Busquets no puede hacer en términos de potencia y recorrido o que, en cualquier caso, le pueda dar descansos de calidad. Se supone que había 50 millones reservados para Cesc, ese dinero debe ir directo a un centrocampista defensivo de garantías, y si me apuras, a un centrocampista ofensivo que pueda dar descansos a Iniesta, propenso a las lesiones, y a Xavi, que ya está en los 30 años y tiene una tralla encima importante.

3 Delanteros. Messi, Ibrahimovic, Villa, Pedro, Bojan, Jeffren- Aquí el Barcelona anda sobrado. Ningún equipo del mundo tiene una delantera de este calibre. Por supuesto, les interesaría echar a Ibra, pero no parece que vaya a ser posible. Entre Villa y Bojan tienen el puesto de delantero centro más que bien cubierto y eso permitiría el fichaje de un extremo izquierdo que realmente supla a Henry. O invertir el dinero del traspaso del sueco en otras posiciones, si es necesario. Si no, se quedará todo como está. En resumen...

Posibles fichajes: Un central (aunque no parece que se esté considerando, a mí me parece necesario), un organizador defensivo (como el comer), un centrocampista de calidad dispuesto a ser suplente (opcional, estando Thiago) y un extremo si se va Ibrahimovic.

Posibles ventas: Víctor Sánchez no cuenta, Hleb y Cáceres ni les he mencionado porque están fuera y todos sabemos que vender a Ibrahimovic por un precio que ronde los 40 millones de euros sería un regalo adelantado de Navidad.

viernes, agosto 06, 2010

The girlfriend experience

Adjunto, como es habitual, enlace a la reseña que me han publicado en Notodo.com


Los clientes de Chelsea -o Christine, depende del día- quieren sexo. La mayoría. Quieren poseer a esa joven veinteañera estilizada con cara de niña malcriada mientras toman una copa de champán o de vino tinto en un hotel de gran lujo. Esas cosas con las que algunos hombres sueñan desde pequeños y que obviamente no es tan fácil de conseguir. Christine -o Chelsea- les besa en la boca, les acaricia y les deja fantasear. No sólo vende su cuerpo: vende la imaginación. Vende la posibilidad de que esa chica preciosa, vestida de Audrey Hepburn, que escucha todo lo que le dicen y da la razón siempre, en realidad pueda llegar a ser la mujer de su vida, su novia, su amante. Vende la idea de que en el fondo podría quererlos, aunque fuera por dos horas, tres horas, una noche. Y a ellos les encanta.

Porque los clientes de Chelsea sobre todo quieren que les escuchen. El tópico de la puta que escucha pero llevado al extremo de los 2000 dólares por hora. Los clientes de Christine follan -no siempre- pero sobre todo hablan. Sin parar. Hablan de Obama y McCain. Hablan de la economía, de los bancos, de la crisis, de cómo su vida se va rompiendo en pedazos. Son hombres en crisis creativa o empresarial. Hombres desesperados. Y ella les mira de arriba abajo con esos ojos vacíos y les hace creer que les comprende. El manejo de la narración de Steven Soderbergh es prodigioso. En lugar de contar una historia de manera lineal (planteamiento-nudo-desenlace: ¿qué os vamos a contar que no sepáis?), Soderbergh descompone momentos de la vida de Chelsea que acaban teniendo sentido no ya en su sucesión temporal sino según vas comprendiendo al personaje. En efecto, la puta también fantasea con enamorarse. Ser Julia Roberts tiene su encanto.

En medio, queda el novio. La difícil figura del novio emprendedor, que entiende la profesión de su pareja porque no deja de ser una inversión más. Algo que les deja más cerca de algo. Si Sasha Grey -en la promoción de la película se hace mucho hincapié en que es actriz porno pero la verdad es que resulta irrelevante, lo importante es que es actriz, no hay sexo explícito, sentimos decepcionarte- está formidable con esa distancia infinita ante todo. El prácticamente desconocido Chris Santos no le anda a la zaga. Entusiasta e inocente. Un iluso en tiempos de crisis. En el fondo, The Girlfriend Experience no es una película morbosa, sino una película triste. Inocencias interrumpidas y gente a punto de tirarse por ventanales de Wall Street. Y la belleza como ansiolítico reconfortante, claro.

miércoles, agosto 04, 2010

Beautiful girls





Timothy Hutton iba a casarse y se le cruzó Natalie Portman. Estas cosas pasan. Se le cruzó con sus 13 años y su pose de listilla frágil y pre-adolescente y sus coqueteos de niña a mujer, algo más que una lolita, mucho más sutil que una lolita porque una lolita es algo ya demasiado "déjà vu" y en ocasiones francamente agotador. Esas niñas que juegan a ser mayores y escandalosas, con su ristra de tópicos a la espalda.

Natalie Portman, no. Ya digo: era una listilla, pero con mirada de huerfanita. Todo el mundo sabe que yo siento debilidad por las chicas con mirada de huerfanita y eso ya me pasaba a los 19 años. Timothy Hutton no se lo podía creer: tenía una prometida preciosa, un grupo de amigos preparados para acompañarle en el día más feliz de su vida, una familia que le apoyaba y celebraba y él de repente se enamoraba de una pre-adolescente a la que ni siquiera podía tocar, por supuesto.

Se sentía como Winnie-the-Pooh. Eso le explicaba a la joven Portman, que fantaseaba con esperarle el tiempo que hiciera falta, hasta que por lo menos ella fuera mayor de edad. "Seré tu Winnie-the-Pooh", le decía, es decir, el muñeco que tarde o temprano acaba en una estantería cogiendo polvo, olvidado, el capricho de unos meses que con el tiempo pierde interés. Dicen que soy tu peinado de hoy, que no duraré.

Hutton sabía eso, pero aun así la miraba con su propia cara de huerfanito. Los iguales se reconocen. Eran una pareja entrañable. El problema era que necesitaba crecer. Él sí que necesitaba crecer o al menos esa necesidad era más acuciante porque al fin y al cabo hablábamos de un treintañero y ser un treintañero -todo el mundo lo sabe- es una cosa terrible. De hecho, toda la película era un retrato de inmaduros fracasados, posters de modelos y relaciones tortuosas. Sueños rotos y ese largo etcétera.

La otra gran frase, en un plano secuencia -o casi- espectacular, la decía Rosie O´Donnell, indignada: "Dios le dio a las chicas delgadas culos delgaduchos y a las chicas gordas, tetas grandes. No se andaba con pamplinas. Veis a esas modelos y pensáis que podéis acabar con ellas y os negáis a cualquier clase de compromiso con las mujeres que somos normales". Obviamente, O´Donnell exageraba pero la frase, todo el cabreo en general era sublime: no aceptáis la realidad tal y como es. Beautiful girls y su colección de peterpanes y campanillas. Era una película bonita, ideal para un nostálgico. Por si acaso, y conociéndome, no he vuelto a verla.

Ah, por supuesto, sí, yo también me enamoré de Natalie Portman. Toda mi generación lo hizo, incluyendo a Devendra Barnhardt. Cómo culparnos.

lunes, agosto 02, 2010

Some people have real problems


Yo voy a contar la historia tal y como me la contó Arianne, intentando no añadir más literatura aún y confiando en que a ustedes les quede también una duda razonable. Arianne y Henri en la plaza de Vázquez de Mella a las cinco de la mañana de un sábado. Arianne muy borracha, Henri simplemente sonriente, muy joven, con cara de niño aún y su mochila a la espalda, con esa cara de excitación del que está viviendo una aventura a una edad impropia.

Se sientan a nuestro lado. Ella se sienta a nuestro lado y se moja el culo con algo que puede ser agua pero también puede ser pis porque Madrid es una ciudad donde el pis abunda en determinadas plazas a determinadas horas. Se moja. A su alrededor hay una tropa extraña de gente con mirada difusa y andares torpes. Gente mucho mayor que ellos, a los que ella trata con un cierto desprecio, con un "merde alors" continuo. Son franceses, como ya era de suponer por los nombres y el acento, aunque ustedes no hayan oído el acento, claro. Vienen de Toulouse y no están de vacaciones, dicen, o no exactamente.

- ¿Entonces qué hacéis aquí?, preguntamos.

Arianne pone cara de resignación y explica que han venido a ver a su madre. Hace once años que no ven a su madre. Dicen que ella les abandonó pero probablemente no fuera algo tan tajante como eso sino un simple desinterés prolongado. Ella se quedó en Madrid -antes habían vivido en Buenos Aires- y ellos se fueron a Francia. Arianne estudia Science-Po en Toulouse. "¿En Le Mirail?", pregunto yo. "Más o menos, en L´Arsenal", contesta ella. En el centro de la ciudad. En fin, han venido a ver a su madre porque su madre se lo ha pedido y ahí están los dos y cuando la vieron no les recibió con los brazos abiertos. Les enseñó una cama para los dos -aquí Arianne parece especialmente disgustada, como si "una cama para los dos", aunque fueran dos hermanos supusiera una falta de educación aún mayor que desaparecer durante 11 años- y les advirtió de que su novio venía esa noche, que ellos no podían estar ahí, que se fueran a dar una vuelta y que ya les llamaría ella para que volvieran a casa.

Y ya son las cinco de la mañana. Y obviamente se han emborrachado. Y Arianne habla de su tarjeta de crédito y de ir a un hotel o a un hostal y la gente rara les rodea, todos con miradas turbias excepto un chico que, entre bromas, se asegura de que nosotros les vamos a cuidar. Un chico así como yo, treintañero, con gafas de pasta, casual, y que nos mira tratando de asegurarse que somos buenas personas. Lo somos. Les adoptamos. Les decimos que les vamos a adoptar y no les gusta demasiado la idea. A Arianne no le gusta,  Henri -Enrique, explica él aún sonriente- tiene solo 17 años y ha delegado todas las decisiones en su hermana de 20.

Andrea dice que sí, que les adoptamos, que nada de quedarse en la calle y nada de quedarse en un hotel, que en su casa hay una fiesta y que de momento se quedan ahí. Por el camino hasta la Plaza Mayor cantan canciones en francés y se cogen de la mano y se abrazan de vez en cuando. Ella fuma y tienes la sensación de que es inquebrantable, de que la vida -o lo que sea- le ha hecho inquebrantable. Les gusta la idea de la fiesta pero suponemos que les gusta más la idea de estar bajo techo y con gente normal. El encanto de la gente normal a ciertas horas de la madrugada.

Habíamos estado hablando de problemas, justo antes. Justo antes de sus problemas, me refiero, y ahora sinceramente nos da vergüenza habernos quejado de esa manera sobre problemas que aparecerían en cualquier capítulo de "Compañeros". Como dijo Sía, alguna gente tiene problemas de verdad. Y si no los tiene y se los inventa -porque sí, yo al contar todo esto también pienso que igual Arianne era una mentirosa, una mentirosa sin más propósito que jugar con los madrileños en su español pastoso y ganarse una fiesta o una cama o simplemente una muesca más en un revólver ficticio- en cualquier caso sus problemas son creíbles.

Lo que no sea verdad, que sea verosímil, eso es todo lo que pedimos.

Yo no sé de resultados, sé de decisiones, eso ya lo he dicho mil veces. Nosotros decidimos ayudarles pese a las dudas, y advierto de que estas dudas han sido posteriores, en aquel momento todo lo que decía Arianne resultaba irrefutable, todo mi empeño en que se contradijera de alguna manera fracasó una vez tras otra. Los detalles vendieron la historia. Alguien tenía que hacer algo por ellos. A las 6,30 el móvil sonó y ellos se fueron por donde habían venido. Ella con su arrogancia de superviviente, un poco a lo Gainsbourg pero en niña de veinte años; él, con su mochila y su sonrisa algo más cansada, esperando algo.

Los otros funcionarios


El lunes 19 de julio salieron las notas de los tribunales de oposición a profesor de Escuela Oficial de Idiomas. Es de suponer que el martes 20 por la mañana ya había una copia sellada y con soporte informático en la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, copia que, con mínimos cambios, se convertiría en oficial a las 48 horas, una vez terminado el proceso de reclamación de la nota, es decir, el jueves 22 de junio.

Para entonces, los baremos provisionales ya llevaban tres semanas publicados, pendientes también de alguna reclamación esporádica. Teniendo en cuenta que estas oposiciones se convocan cada dos años no parece muy complicado suponer que alguien ya manejara algún tipo de hoja de cálculo para obtener los resultados definitivos y se pusiera a "picar" datos el mismo jueves 22 -o el martes 20, incluso- de manera que en un par de mañanas -con total tranquiliad- pudiera tener los resultados de todos los candidatos a la espera de que el día 26 se supiera el baremo definitivo. Ese día se vuelve a echar un vistazo, se corrige algún dato modificado, el resto se deja igual y para el martes 27 tienes el listado de todos los que han aprobado la Oposición y tienen plaza y los listados de las bolsas de empleo para interinos.

No parece tan difícil, ¿verdad?

Pues debe de serlo, porque hasta el mismo día 30 de julio, es decir, once días después de tener ya todos los datos, la Consejería no ha publicado los nombres de los candidatos que aprueban. Durante toda la mañana, el resto, los que quedaremos como interinos, estuvimos refrescando -lo ideal en estas fechas- la página web para ver qué era de nuestro futuro. Como pueden entender, no es lo mismo ser el 30 en una bolsa de empleo que ser el 130. Lo primero te asegura casi un año entero de nómina y trabajo, lo segundo prácticamente descarta esa posibilidad.

La idea de que la bajada de sueldos compensaba una supuesta estabilidad laboral, como ven, no estaba del todo justificada, pero a eso iremos más tarde.

El caso es que el 30 de julio fue viernes. Un mal día para decidir el futuro de nadie. A las 13,30 alguien debió de darse cuenta de que no les iba a dar tiempo a acabar el Excel antes de las 14,00. Y a las 14,00 por supuesto el chiringuito cerraba. No se les ocurrió otra cosa que colgar un aviso en la página advirtiendo: "Las listas de interinos y la adjudicación de vacantes a los candidatos aprobados se publicarán el 1 de septiembre". Estupendo, porque el curso empieza el 1 de septiembre y está muy bien que buena parte del personal docente no sepa ni si va a trabajar.

¿Cómo explicarle a la sociedad luego que es injusto que nos bajen un sueldo el 5%, casi el 6% en mi caso? ¿Cómo explicarles que los funcionarios no somos una panda de vagos que tienen su café de 11 a 12 y a las 2 cierran el chiringo y por ellos que arda Troya? En agosto, no hay nadie en la Consejería de Educación. Absolutamente nadie. No existe. Es más, a partir de las 2 del viernes 30 de julio se acabó lo que se daba. Esos son los otros funcionarios. Los funcionarios de Forges. Por culpa de esos funcionarios, no solo estamos miles de personas sin saber qué hacer con nuestro futuro durante un mes sino que además, insisto, nos han bajado el sueldo a todos como si todos fuéramos igual de inútiles.

Ni son capaces de hacer un Excel en 10 días ni son capaces de dejar un turno de reserva que pueda acabarlo la semana siguiente. Da igual todo. Cigarrito y café. Y los demás, haciendo el ridículo intentando salvarles el culo.