El difícil traspaso de "El País" a "Marca" siempre va a ser motivo de rumores, precisamente por eso: porque es difícil. Si no, que se lo pregunten a José Miguélez.
Últimamente he oído en un par de sitios que Santiago Segurola no está a gusto en el diario deportivo por antonomasia. Es perfectamente comprensible. Incluso ideológicamente, ha pasado del diario de Zapatero al diario de Rajoy. Escribe para un público distinto en un contexto completamente diferente.
Y, lo que se podía asemejar, que era Internet, parece que se ha vuelto también problemático. Después de varias semanas quejándose de "problemas técnicos", este lunes, Segurola ni siquiera ha aparecido por marca.com. A mí me da igual donde escriba, pero que escriba, por favor, que escriba...
martes, noviembre 06, 2007
Luis Ramiro en Libertad, 8
Treinta años, una buena parte de mi vida relacionada con la música y sus autores y ayer fue la primera vez que me pasé por Libertad 8 a ver un concierto. La torpeza de las primeras veces: preguntar a un camarero, pedir prestada una silla, colocarme en primera fila, donde el cuello te cruje al mirar hacia arriba...
Pero merecía la pena, porque era Luis Ramiro, y está claro que Luis Ramiro y Marwan son ahora mismo los cabecillas del circuito madrileño, y si están ahí es por algo.
Aunque a mí Ramiro me gusta más en eléctrico que en acústico. Por supuesto, es un excelente letrista. Tan excelente que a veces da un poco de rabia que malgaste versos en Rouco Varela. Empeñarse en matar a un dios que ya lleva un siglo y medio muerto es un empeño casi adolescente. Quizás sea verdad lo que le dijo Lewin y Luis tenga mucho de adolescente todavía, ese empeño en que a los demás les guste lo que hace, en constatar después de cada canción que esa canción también es buena.
Nadie puede culpar a un grande de preocuparse por su sombra. Luis Ramiro es a la vez egocéntrico y tímido. Esa variante suele darse muchas veces. Inseguro y bravucón. Sus canciones hablan de amor, como las de todos, por eso ganan con banda y gran escenario. El amor íntimo hay que dejarlo atrás, al menos a mí me incomoda. Si hay que hacer las cosas hagámoslas por todo lo alto.
Así, Luis Ramiro, de pie en los escalones del mini-escenario de Libertad, cantando sin micrófono, como le gusta a él, recreándose en canciones "desconocidas" -como si su público no lo conociera todo ya- e intercambiando elogios con "el Líder". Creo, y espero que nadie se moleste, que Luis Ramiro es el más grande de los cantautores. Tan grande que debería quitarse esa etiqueta y enfocar su talento. Puede que lo esté haciendo ahora mismo.
De momento, ha enviado un montón de abogados contra su discográfica y sólo piensa en sacar ya su segundo disco. Eso, desde luego, es algo.
(Foto, cortesía de Isa Montalvo)
lunes, noviembre 05, 2007
Fraude
De las cosas que llevo aprendidas en el taller de Lara y Rebeca la más importante llegó por casualidad, como suele suceder. En medio de una conversación, un chico se limitó a decir: "Nada ahuyenta más a otra persona que parecer desesperado. Si pareces desesperado no tienes nada que hacer". Me pregunto cuántas veces al día yo parezco desesperado y con motivo de qué: CV que se envían con urgencia, relatos escritos y re-escritos de manera compulsiva, momentos empaquetados con carteles de oferta.
La propia inocencia de pensar que la desesperación se cura con ansiolíticos.
Estamos en la segunda sesión y mi relato se llama "Fraude", aunque no es exactamente lo que quería escribir y quizás no sea siquiera lo que finalmente entregue. Releyendo a mis compañeros, una cosa ha quedado clara: mucho mejor leer que escribir. Escribir me parece ya algo casi superfluo.
Supongo que somos una especie de grupo intermedio: treintañeros luchando por algo que no se sabe qué es. Tipos que controlan el Sujeto, Verbo, Predicado y saben colocar las comas. Algunas ideas geniales y mucho lirismo. Alguno de nosotros llegará y creo que ninguno piensa que será él. Eso es lo que nos hace encantadores.
Es decir, lo que nos aleja de la realidad.
Antes de comprar el billete que me llevará a Barcelona el 23 y me traerá de vuelta el 29, estuve pensando en una frase para una canción: "Eres tan innecesaria como la realidad. Eres la realidad". Pero nunca sé continuar mis propias estrofas y eso me frustra y me enfada. Me desespera, en una palabra. Y se tiene que notar, claro.
La propia inocencia de pensar que la desesperación se cura con ansiolíticos.
Estamos en la segunda sesión y mi relato se llama "Fraude", aunque no es exactamente lo que quería escribir y quizás no sea siquiera lo que finalmente entregue. Releyendo a mis compañeros, una cosa ha quedado clara: mucho mejor leer que escribir. Escribir me parece ya algo casi superfluo.
Supongo que somos una especie de grupo intermedio: treintañeros luchando por algo que no se sabe qué es. Tipos que controlan el Sujeto, Verbo, Predicado y saben colocar las comas. Algunas ideas geniales y mucho lirismo. Alguno de nosotros llegará y creo que ninguno piensa que será él. Eso es lo que nos hace encantadores.
Es decir, lo que nos aleja de la realidad.
Antes de comprar el billete que me llevará a Barcelona el 23 y me traerá de vuelta el 29, estuve pensando en una frase para una canción: "Eres tan innecesaria como la realidad. Eres la realidad". Pero nunca sé continuar mis propias estrofas y eso me frustra y me enfada. Me desespera, en una palabra. Y se tiene que notar, claro.
domingo, noviembre 04, 2007
Caótico Fanegas
Hasta ahora, "Mundo viejuno" me parecía la sección más floja de "Muchachada Nuí", pero esta semana me he congraciado con el Caótico Fanegas, todo un personaje... No sé qué tal irán de audiencia, pero me da que la mayoría lo seguimos viendo en Youtube, que es todo un chollo...
Fichajes para la presentación de Madrid
Quedaba raro que en Barcelona estuvieran Dani y (quizás, quién sabe) Lichis y en Madrid no estuviera nadie, así que hemos subsanado el problema invitando a Pablo Ager y Emite Poqito para que canten un par de canciones juntos y amenicen el espectáculo.
Tendremos, por tanto, a Lara, a Pablo y a Julia. Si a eso le sumamos a Ángel y a mí, el quinteto titular es apoteósico.
Quedan 18 días. Se supone que en 7 sale el libro a la venta. Crucemos los dedos.
Tendremos, por tanto, a Lara, a Pablo y a Julia. Si a eso le sumamos a Ángel y a mí, el quinteto titular es apoteósico.
Quedan 18 días. Se supone que en 7 sale el libro a la venta. Crucemos los dedos.
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