martes, marzo 17, 2009

Rafa Pons y el bicho


Por supuesto, todos lo sabíamos. Lo sabía yo y lo sabían ustedes, si leyeron los comentarios que se fueron dejando en su momento: Rafa Pons ha grabado su vídeo-debut, "No hay sexo seguro" con Carlos, el famoso "bicho" de "Contigo no, bicho", una obra maestra del frikismo youtubero y cuyos diálogos ya les gustaría haber escrito a muchos guionistas.

Entre ellos yo, claro está.

Además, conocía detalles, pero me los callé. Por respeto y por amistad y porque las cosas que se dicen en los bares se quedan en los bares. Aún hay gente que se llena de prevención cuando habla conmigo y dice cosas como "esto no lo pongas...", pero aquí, la verdad, se pone más bien poco. Sólo lo que cualquiera podría ver y oír. Las conversaciones privadas se guardan. Es lo lógico.

El caso es que tenemos vídeo de Rafa y lo tenemos con El Bicho. Excelente campaña publicitaria y excelente tipo, por lo que cuentan. Lleva un buen tiempo "escondido" de los medios de comunicación y nunca ha querido sacar partido de su éxito mediático -es arquitecto y tiene una reputación-, así que es indudable que si se ha metido en esto es por pura admiración a Rafa Pons. Admiración muy lógica, por otra parte.

Gracias al blog de Víctor Alfaro he conseguido por fin copiar el embed del vídeo. Aquí os lo dejo. Genial la última escena y canción realmente buena de Rafa.

lunes, marzo 16, 2009

Quico Alsedo y el Toni 2



En "El Mundo" la cogen con un tema y no lo sueltan. Van por oleadas. No sólo en el periódico, por lo que veo, sino incluso en sus ramificaciones televisivas: en portada anuncian una entrevista de 12 horas con Pedro Ruiz en Veo TV. Y lo anuncian con orgullo, que es lo más curioso. Hay que tener un ego enorme para aguantar doce horas seguidas de entrevista, aunque supongo que hay que tener un ego enorme para tirarse a la mitad de las mujeres que se ha tirado Pedro Ruiz. Todos mis respetos.

A lo que iba: "El Mundo" y sus temas. En ocasiones, es Vetusta Morla. Les encanta Vetusta Morla y a mí me encanta que les encante. Hoy les ha dado con el Toni 2, un viejo conocido de los habituales de Libertad, 8. Roberto Bécares pone las imágenes y Quico Alsedo el texto, en dos blogs distintos. A Alsedo le metí un buen palo hace poco precisamente a cuenta de Vetusta Morla. Sin embargo, su análisis del piano-bar me gusta mucho. Se parece mucho a lo que yo pienso. Fíjense en esta frase:

"Hordas de chavales lo frecuentan desde hace un par de años en busca de morbo serie B, lo que cohibe a la clientela habitual".

Compárenlo con lo que yo escribí hace unos ocho meses:

"Los jovencitos estamos ahí, morbosos, observadores, regodeándonos del hecho de que nosotros no somos como ellos, que aún no somos como ellos, e incluso podemos entrar en su recinto sagrado sin miedo a que ellos se cuelen en los nuestros".

Se parece, ¿verdad? Yo merecería tener un blog en El Mundo, también. Supongo. No estoy seguro. Cuando releo mi novela se me cae el alma a los pies, pero aun así la terminaré, claro. Como todo. En cuanto al Toni 2: no sé, no he vuelto. El Toni 2 y el Leidi Pepa´s. Los dos grandes iconos de la madrugada madrileña. Mi novela habla de Costello y Délic y se olvida de lo más importante, pienso. O quizá no, quizá los libros estén ya demasiado llenos de decadencia y la gente lo que quiere es la luz de la Gran Vía. O mapaches. No tengo ni idea de lo que yo quiero como para ponerme a pensar en lo que quieren ustedes, señoras y caballeros...

domingo, marzo 15, 2009

El Madrid saca petróleo de la histeria del Athletic


Caparrós equivocó el análisis de la derrota del Madrid en Liverpool. Tampoco hay que culparle demasiado por ello, porque es un análisis muy hispano y a la vez muy barato, de los que es fácil comprar. El Madrid no perdió 4-0 en Liverpool por una cuestión de actitud o de carácter. Perdió por juego. Benítez no apeló a la épica, sino a la presión ordenada, al movimiento rápido de balón, a la búsqueda de espacios... Así, desarboló a los blancos.

El Athletic de Bilbao lo intentó a la tremenda y si algo ha demostrado el Madrid en los últimos dos años y medio es que a la tremenda siempre acaban ganando. Confundió contundencia y presión con violencia e histeria. A los seis minutos ya llevaba dos tarjetas amarillas. Acabó el partido con ocho amarillas y tres rojas, dos de ellas a miembros del banquillo, lo que da una idea del nivel de tensión exagerada con la que el equipo vivió el encuentro.

Y eso que el árbitro obvió una clarísima agresión de Fernando Llorente en la segunda parte y una entrada de Gorka Iraizoz a la rodilla de Higuaín que probablemente también fuera roja directa, ya con 2-4 en el marcador.

La primera parte fue una muestra de lo que iba a ser el partido: el Athletic salió en tromba pero sin ideas. No quiso pensar y de esa manera hizo el partido más fácil al Madrid, que solo tenía que sobrevivir. El Madrid se ha acostumbrado tanto a la supervivencia que parece su ámbito natural. No pareció exigido en ningún  momento. El Athletic hacía y deshacía según su estado de ánimo, pero las oportunidades eran blancas. No sólo las oportunidades: sin aparente esfuerzo, consiguió un 0-2 que parecía dejar todo visto para sentencia.

No fue así. En una acción dudosamente deportiva, el Athletic eligió no tirar un balón fuera -el Madrid había hecho algo parecido al principio del encuentro, obviamente no era partido para tomar prisioneros- y la jugada deslabazada acabó con una torpe intervención de Heinze, que se metió el gol en su propia puerta. Casillas salió enfurecido del área a protestarle a Yeste y el vasco le empujó en carrera, con dos manos, delante del árbitro. De acuerdo que Casillas exageró de manera impropia, pero la expulsión era inevitable, igual que innecesaria. Tu equipo ha marcado, ¿a qué viene ese regalo?

Pudo marcar el 1-3 el Madrid en un par de ocasiones de Robben -individualista, sí, pero igualmente decisivo, las críticas a este jugador en este equipo son un delirio- y el que acabó empatando fue Fernando Llorente, con un dificilísimo cabezazo que se tragó un desconcentrado Casillas. El Athletic empataba la batalla pero se condenaba a perder la guerra: desquiciado, ansioso, violento, desordenado... el equipo era un filón para las contras madridistas, la especialidad de la casa.

Marcó Huntelaar nada más empezar la segunda parte y eso acabó con el resuello bilbaíno. Sí, hubo una nueva apelación a la épica, algarabía en la grada, protestas airadas y gestos muy dudosos, pero fútbol, ninguno. El Athletic no hizo más que tirar faltas y corners sin real sensación de peligro. A la contra, de nuevo, el Madrid marcó cinco. Pudieron ser más, claro. Lo dicho: el instinto de supervivencia de este equipo es descomunal. Queda a tres puntos en la liga a falta de lo que haga el domingo el Barcelona en Almería.

Sobre el Athletic penden muchas dudas: si este va a ser su planteamiento en la final de la Copa, con la misma histeria y la misma exageración desde el minuto uno, el resultado no variará mucho del de hoy. Pueden ser cinco o pueden ser siete. Está bien pensar que el fútbol es un estado de ánimo, pero resulta absurdo pretender que sólo es un estado de ánimo. Hay que hacer algo más que gritar, retorcerse y entrar con la plantilla y el puño por delante.

viernes, marzo 13, 2009

Matías Candeira y Dani Flaco en directo


Traduzco rápido y me quedo medio dormido. No ha habido siesta por algún motivo que no recuerdo o que es mejor no recordar. Salgo como puedo hasta Chueca y en la plaza cierran el mercadillo. Chicas guapas esperan en los bancos. La Chica Portada sale del metro absolutamente impresionante, con su nuevo corte de pelo y su minifalda con mallas blancas, y tiramos para Libertad, 8, donde irónicamente no actúa un cantautor sino un escritor.

En territorio enemigo, fíjese usted.

El escritor es Matías Candeira y el libro que presenta es su primero en solitario, "La soledad de los ventrílocuos", publicado por Tropo Editores, los mismos que apostaran hace poco por Lara Moreno y quién sabe si apostarán algún día por mí. Todo es posible. A Matías le conocí hace unos cuatro o cinco años -algo improbable, porque él sólo tiene 24 y de hecho fue a clase con la Chica Portada antes de que yo la conociera a ella, esto parece "Crash"- cuando tomó mi relevo en GrupoBúho como supervisor del área de cuentos.

Luego perdimos el contacto. Hasta que llegó Facebook, como suele suceder.

Nos colocamos en una mesa del fondo a la derecha. La mesa en la que solía ver los conciertos de Luis Ramiro hasta que decidí que mejor Galileo. Somos tres. Con nosotros está Olga, también vieja conocida de Evoluziona y que anda con la promoción de la Editorial GrupoBúho. Mi editorial, por otro lado. Y Matías está nervioso, claro, y muy colorado y Óscar, de Tropo, empieza la presentación con su entusiasmo habitual y luego habla un chico que parece muy amigo de Matías y que defiende sus relatos "no sólo por lo que son sino por lo que no son", y al parecer no son de chico-chica, no son estilo Carver, no hay parejas cogiéndose de la mano y no hay palabras horrorosas como "alma".

Quizás es una presentación un poco agresiva. No sólo porque yo escriba al estilo Carver y en mis relatos sí haya parejas cogiéndose de la mano -e incluso cosas peores- sino porque me parece que desvía la atención sobre el propio libro de Matías para ajustar cuentas no se sabe con qué. El libro de Matías seguro que es estupendo por lo que es y sólo por lo que es, porque escribe lo que quiere y como quiere y sin preocuparse de si hay mapaches o no y si eso es mejor que ex novias. Porque supongo que hay sitio para todos, para sus mapaches y mis ex novias y una cosa no tiene por qué invalidar a la otra.

Matías está decididamente nervioso, pero resulta entrañable verle ahí, rodeado de amigos por todos lados -Libertad está lleno- sin saber muy bien qué decir y deseando acabar y empezar de nuevo a la vez, supongo. Los libros se venden a porrillo -yo ya compré el mío hace tiempo, en la tienda- y aprovecho para hablar con Mario, también de Tropo, y con Vicky, y con Reca, pero en seguida nos vamos: la Chica Portada hacia El Sol y yo hacia el Búho Real para ver a Dani Flaco.

Hace un mes y medio de la última actuación y el boca-a-boca ha funcionado de manera estupenda. Tanto, que el bar está lleno. Hasta arriba. Todo vendido. Albert Sants, Pablo Ager y yo en una esquina charlando de fútbol y catalanes y apenas escuchando a Dani porque nos ha tocado un grupo de hooligans delante que no están a lo que están. Extraño lo de los públicos.

Esta vez no hay invitados famosos pero sí hay invitados ilustres: los propios Albert y Pablo. Dani está exultante, porque se ha comido unos cuantos conciertos con 25 personas y de repente encontrarse con 80 es una gozada. Una especie de premio al trabajo bien hecho. Mañana toca en Luz de Gas y lo retransmite TV3, así que no es noche de muchas juergas. Conchita aparece, con Miki, con Rash, con todos los habituales del Búho, pero el cansancio es demasiado (a mitad de concierto me he tenido que salir "a tomar un bocata" aunque en realidad era una especie de necesidad de respirar o algo así para no caerme redondo).

Así que saludo a Patricio, que está en su mundo, al fondo del todo, simpático, sonriente, con su elegancia de siempre, charlamos un rato sobre japonesas y relatistas americanos -a él también le gusta Carver, respiro tranquilo- y camino de vuelta a casa, como siempre, sin chica a la que coger de la mano.

jueves, marzo 12, 2009

Esperanza Aguirre, el PSM y los actos del 11-M


Por supuesto, yo detesto a Esperanza Aguirre. Incluso pertenezco al correspondiente grupo de Facebook y eso, en los tiempos que corren, lo dice todo. Por supuesto, deploro su política y sus formas autoritarias. Su arrogancia. Su "quítense de en medio". Dentro y fuera. Con Gallardón y con los madrileños. La manipulación vergonzosa de Telemadrid, los tejemanejes constantes en todos los ámbitos, como si ella y su camarilla estuvieran más preocupados de tener poder que de ejercerlo.

Por supuesto, estoy convencido de que tiene que haber unos pufos maravillosos debajo de esas alfombras, y, claro, el cierre de la comisión que investigaba el espionaje tiene que ver con el hecho de que ese tema duele. Y mucho. Olvídense de la "operación Gürtel", si todo se reduce a dos trajes y un Jaguar, mal asunto. Aquí puede haber tela. Y para todos.

Eso no quiere decir que me gusten las formas del PSOE madrileño. Lo del 11-M no es de recibo. A mí no me gusta Aguirre y no la voté, pero es la presidenta de la Comunidad de Madrid y los actos oficiales no se los inventa ella sino que los preside porque la han elegido democráticamente. ¿Por qué la eligen? Bueno, es lo que hay. Se vota cada cuatro años y gana ella. Y si no gana, pues empiezan a suceder cosas raras como aquello de Tamayo y Sáez cuya comisión de investigación -oh, caramba- estuvo presidida por el por entonces afable y desconocido Francisco Granados.

A lo que iba: en los actos de conmemoración y homenaje oficial a las víctimas del 11-M no estaba Esperanza Aguirre, estaba la presidenta de la Comunidad de Madrid. Eso es básico entenderlo en política. Y el PSOE tenía que estar ahí. No con Pilar Manjón, o no sólo con Pilar Manjón, sino ahí. Las instituciones son de todos y si alguien se las intenta apropiar, lo suyo no es enfadarse y no respirar sino seguir ahí, dando la cara.

Lo mismo pienso de la protesta de hoy, dejando a la presidenta con la palabra en la boca después de una pregunta del propio PSOE y abandonando en masa la Asamblea. Nunca se abandona una Asamblea o un Parlamento. En ese momento, la Asamblea es la Comunidad. Por supuesto, lo que decía Aguirre podía interpretarse como ofensivo, vejatorio, absurdo... lo que quieran. Pero no te vas cuando te llevan la contraria. Tu trabajo consiste en quedarte, para eso te han votado. Te quedas y discutes y argumentas y luego pierdes la votación porque es así. Pero luchas. No te vas.

Porque entonces la que se queda con todo, al final, siempre es la misma.