Mañana tensa, como los últimos días. Todo culpa mía y de mi manía de darle vueltas a las cosas y estar en permanente alerta. Sin embargo, dos horas de la tarde absolutamente maravillosas: posible curso de literatura creativa -cortesía de Angel María Herrera, una vez más- en Sevilla La Nueva y visitas muy apetecibles para el fin de semana, ahora que Madrid se había quedado vacío.
Eso para los que dicen que en este blog nunca hablo de mí. O al menos de mí, más allá del personaje.
Vuelve el que amenazó a los ciudadanos con arruinarlos
-
La sentencia del Tribunal Constitucional sobre el amparo a los delincuentes
nacionalistas incluye entre sus numerosos epítetos los de «irrazonable» y
«co...
Hace 4 horas

