No es fácil poner en palabras las sensaciones, y la charla entre David y yo de hace diez días fue más una cuestión de sensaciones que de palabras. Sin embargo, lo he intentado, y pueden verlo aquí.
Vuelve el que amenazó a los ciudadanos con arruinarlos
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La sentencia del Tribunal Constitucional sobre el amparo a los delincuentes
nacionalistas incluye entre sus numerosos epítetos los de «irrazonable» y
«co...
Hace 4 horas

