VARADERO
-
...Murió *Videla*. Quisimos haberlo matado. Aceptar que la biología y la
justicia no se tocan nunca es el gran ritual del hombre: uno deja de ser
cachorr...
Los muy cuentos del abuelo
-
Érase una vez un país meridional que, a pesar de su desaforada pasión por
el deporte, casi nunca ganaba en los Juegos Olímpicos y prácticamente en
todos l...
2013, d.C.
-
Mi simpatía intelectual por el ministro Wert es antigua. El ministro me
parecía un hombre capaz de modernizar dos graves problemas (modernizar es
lo máxi...
Caja negra sorpresa
-
¿Tenéis 12.485 pavos? Pues no os lo penséis y apuntaos a esta subasta, en
la que Iberia subasta un pack de cosas olvidadas en sus aviones. ¿Qué
cosas? Ba...
El dueño del perro
-
*Por Juan Carlos Crespo *
Lo escuché de pequeño, así que el recuerdo no será muy preciso y estará
lleno de licencias, pero viene al pelo. Cuentan de ci...
Últimas tardes con Mou
-
Las mocitas madrileñas se han puesto minifalda para joder al telediario,
que les ha puesto dos rombos en los muslitos morenos, y bajan hoy
descocadas a ver...
Algunas herejías
-
Arrianismo. Sostenía que Jesús era hijo de Dios, pero no Dios mismo
Docetismo. Declara que Cristo no había sufrido la crucifixión, ya que su
cuerpo sólo e...
Otro milagro de la primavera
-
Muchas veces pienso en Antonio Machado. En *esos días azules y ese sol de
la infancia* que alguien encontró en unas cuartillas, en una maleta, tras
su...
FERNANDO LUCINI Y LABORDETA
-
*Lucini* cada día nos sorprende con nuevos tesoros de la Historia de la
canción de autor. Yo no sabía que* JOSE ANTONIO LABORDETA* durante el año
1989 di...
-
Actualizo el blog, que lo tengo abandonado, colgando enlaces a dos cosas
publicadas en revistas digitales. Un relato satírico y unas páginas sobre
el poe...
SIXTO RODRÍGUEZ O LA IMPORTANCIA DE LA MELODÍA
-
Hay momentos en la vida que traen consigo su propia música. Canciones que
ponen letra a ciertas vivencias, a determinadas personas, y que quedan
asociada...
Embarazo
-
*Hijo de puta hay que decirlo más.*
Joaquín Reyes
El ministro de las cejas blancas y el pelo oscuro, el de las gafas, el de
la pinta de ser el más empollón...
Matando o k ase?
-
Eso de "Google somos todos" va a ser verdad. Ya no es que no te dejen mear,
cagar, hacer pellas o echarte un casquete al aire libre. Es que nuestra
intim...
El bar Manolo o Los que se irán
-
Marta también se fue. En aquella época se iban algunos y muchos, casi
todos, planeábamos hacerlo en algún momento. Nos habíamos acostumbrado a
celebrar las...
Etología para un martes de carnaval
-
17:04h. Echo de menos follarte y tu paz. Esta mañana he estado con un ex-
compañero de la clínica. Es un poco mayor que yo y después de hablar con
él, me h...
Siete
-
Algo debí hacer yo para que la otra noche me despertaras en mitad del sueño
llamándome enfurecido, pero no recuerdo qué pudo ser. Desde entonces no
con...
Boadella y su punto de fuga
-
*Los libros de Albert Boadella son tan efímeros como su teatro.* Si en *Adiós
Cataluña *el desaire a sus conciudadanos se esfumaba al calor de la
vibrant...
Las vueltas de la espiral
-
Una reflexión, una sugerencia, tres conversaciones, y de pronto es 2005.
Solo que en este 2005 no soy yo, sino que soy la Chica del Fondo de
Armario. Y mi ...
Llueven ángeles caídos y nosotros sin paraguas
-
Espero que este blog quede abierto y siga circulando por los túneles del
ciberespacio, pero me daba en la nariz que por haber perdido la cuenta de
correo e...
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada