martes, septiembre 18, 2007

Una previa de San Sebastián


En tres días, me voy para San Sebastián. Será mi quinta edición del Festival de Cine, cuarta como acreditado. Por supuesto, para mí, San Sebastián es mucho más que cine, sobre todo después de la que se montó el año pasado -Nacho Vigalondo, Koldo Serra, Daniel Sánchez Arévalo, Roger Gual, Alex Brendemühl, Mar Muro...- pero sobre todo es cine, que nadie se equivoque.

Hay Bataplán y hay María Cristina, pero también hay unas 30 películas que ver en ocho días.

Este año parto con algunas dudas. Los ciclos no me resultan demasiado llamativos -Henry King, Phillip Garrel y cine escandinavo contemporáneo- y las películas a sección oficial y Zabaltegi me resultan totalmente desconocidas, excepto las de David Cronenberg e Icíar Bollaín, que se proyectan justo el día antes de que yo llegue...

Otros años ha sido parecido y el nivel luego ha estado muy bien. Por ejemplo, siempre nos quedará el cine latinoamericano y algunas cosas de cine español. No ha sido un gran año de cine español, por otro lado, pero bueno. Por lo que veo en las sinopsis tengo miedo de que volvamos a una seriedad y un politiqueo que no existió el año pasado.

El año pasado hubo muchas comedias y muy inteligentes. Un cine rápido pero de calidad. Este año parece que volvemos a las películas largas y serias, sobre desaparecidos y guerras sucias y mucha doctrina. Espero que sea sólo una sensación, una tirita que se pone uno antes de la herida, por si acaso.

Supongo que ya saben que se lo contaré todo aquí, como el año pasado. Aquí y allí, claro. Estén atentos.

1 comentario:

kasi_siempre dijo...

Eso esperamos... que nos lo cuentes; sobre todo a todos aquellos desafortunados que no podemos estar estos días en Donosti. Un año coincidi allí un par de días, en la clausura del festival, y la verdad es que el ambiente es alucinante. Cuando ves algún tipo completamente enlutado por la calle, con gorra y gafas oscuras, piensas que puedes estar ante algún director de cine famoso -es como una psicosis, ja, ja, ja...-; es fácil que se trate simplemente de cualquier hijo de vecino al que le mola lo negro. Pero vaya un mosqueo... ¿le pido un autógrafo o no se lo pido?
Un besiglio y que te cunda el viaje :b